Nessuno è come te

domingo, 20 de mayo de 2007

ILAVE-UN CONTRASTE INQUIETANTE



Puno: turba asesina a alcalde y regidor en Ilave
> MANIFESTACIONES CONSTANTES EN PUNO. Fueron la antesala al asesinato del alcalde de Ilave. En la foto, protesta de pobladores captada el 21 de abril.(Foto cortesía /peru.indymedia.org)
En este artículo

agenciaperu.com
El alcalde de Ilave (Puno), Fernando Robles Callomamani, y el regidor de esta misma localidad, Arnaldo Chambilla Maquera, fallecieron hoy víctimas de los feroces ataques por parte de una turba de pobladores, que protestaba por supuestos actos de corrupción cometidos por Robles.
La muerte de Chambilla Maquera fue confirmada a agenciaperu.com por fuentes del Ministerio del Interior. El regidor se mantenía en cuidados intensivos en un nosocomio local.
Asimismo, se informó que el regidor Uriel Aguilar se encuentra hospitalizado y su estado de salud es grave. Otras 10 personas, por lo menos, resultaron heridas tras estos violentos hechos.
Además, últimos reportes radiales señalan que un grupo de pobladores, cercano a los 10 mil, se han ubicado en las afueras de la sede de la Municipalidad de Ilave. Se proveen actos vandálicos.
Estos lamentables hechos se iniciaron esta mañana, cuando un grupo numeroso de pobladores decidiero radicalizar la medida, luego de 20 días de protesta donde se exigía la renuncia del alcalde Robles, acusado de corrupción. De esta forma, una turba ingresó a la residencia del burgomaestre y lo tomó por la fuerza junto a varios de sus regidores, con quienes sostenía una reunión.
Según informó Radio RPP, los trabajadores ediles fueron exhibidos por las principales calles de la ciudad. Más adelante, los manifestantes rodearon el perímetro de la Plaza de Armas, donde procedieron a golpear al alcalde hasta darle muerte.
La noticia se confirmó en la tarde, cuando fuentes oficiales de la Policía Nacional indicaron a RPP que el cuerpo de Fernando Robles Callomamani había sido encontrado debajo del Puente Viejo de la ciudad.
La Policía Nacional indicó que Robles falleció producto de una serie de “múltiples laceraciones” y debido al “desangramiento de órganos internos”.
Muchos reporteros locales no pudieron cumplir a cabalidad su labor pues, una vez que se acercaban a la zona donde se realizaban estos hechos, también recibían agresiones por parte de algunos pobladores.
ROSPIGLIOSI: VIOLENCIA ES INCONTROLABLE
En comunicación con RPP, el Ministro del Interior, Fernando Rospigliosi, indicó que la turba de manifestantes en Ilave es “incontrolable”. “Estamos ante una multitud de más de 10 mil personas, eso es algo que no se puede controlar”, señaló.
“El problema tenía más de 20 días, en los últimos días de la semana pasada la situación había empezado a tranquilizarse, se había permitido el pase de vehículos por el costado del puente, el domingo ya había empezado a abrir los comercios”, informó.
“Lamentablemente”, agregó Rospigliosi, “el alcalde fue al parecer, en la madrugada de hoy, hacer una sesión del consejo en su casa. Esto irritó a la gente. Según informes policiales, y del prefecto y subprefecto, eran entre 12 mil y 15 mil. Esta turba ha atacado la casa del alcalde, lo ha sacado de allí y lo han linchado en la plaza. Atacaron también la Comisaría, al igual que ahora. La situación es muy, muy grave”.
Según el titular del Interior, haber enviado un número mayor de policías sólo hubiera enojado a la turba: “eso hubiera irritado más a la gente, y la Policía hubiera tenido que disparar y hubiera causado decenas de víctimas”.
RODEAN COMISARÍA DE ILAVE
Mientras el ministro Rospigliosi era entrevistado por RPP. La noticia sobre la toma de la Comisaría de Ilave llegó a la redacción de aquel medio de prensa. Esta es la conversación sostenida por el Ministro y el policía que se comunicó con la emisora:
PERIODISTA: Señor Ministro, permítame, vamos a la Comisaría de Ilave, le están arrojando bombas molotov según nos indican. ¿Señor no escucha?POLICÍA: Aló, sí.PERIODISTA: ¿Qué está ocurriendo?POLICÍA: Señor Ministro. Aló, si, nos están arrojando bombas molotov. Ya ahorita están entrando a la Comisaría. Ya no tengo gas no tengo nada ya.ROSPIGLIOSI: Bueno, ya ustedes han recibido la directiva seguramente por los canales internos del director general con el que he hablado hace unos minutos…(Se escucha un disparo)PERIODISTA: ¿Se ha escuchado un disparo?POLICÍA: Así es, porque ya se están metiendo acá. PERIODISTA: ¿Ustedes están disparando?POLICÍA: Así es… bueno ya se están metiendo ya.PERIODISTA: ¿Cuántos hombres son ustedes?POLICÍA: 50 hombres pero… tengo heridos también.ROSPIGLIOSI: Ustedes no puede dejar que esa turba los maltrate ni les quite las armas de ninguna manera…POLICÍA: Les dispararemos al cuerpo…ROSPIGLIOSI: No se dejen tomar de rehenes ni quitar las armas.POLICÍA: Les dispararemos al cuerpo…ROSPIGLIOSI: Proceda usted como debe de hacerlo.POLICÍA: Correcto, gracias…
CIUDAD ESTUVO TOMADA
Los días 8 y 14 de este mes se realizaron sendas manifestaciones públicas contra Robles. Según un informe del diario El Comercio, la medida fue promovida por el dirigente de la Central de Barrios de Ilave, Rubén Pari; Valentín Ramírez, del Frente Único de Defensa de los Intereses; y Edgar Larico, de la juventud Aymara, todo de Ilave.
Asimismo, un reporte de Radio 1160 indicaba que los manifestantes solicitaban al Poder Judicial acelerar las investigaciones de las denuncias contra el alcalde. Además, exigieron la presencia de representantes de la Contraloría General de la República para iniciar indagaciones.
A estas manifestaciones se sumó otra, realizada desde el pasado 11 de abril, iniciada por cerca de 25 mil aymaras del distrito de Illave, que también reclamaban la renuncia del alcalde de esta localidad del altiplano.
Informes señalan que estos manifestantes venían obstaculizando el acceso internacional, en la frontera sur de Puno, la vía Puno - Desaguadero.
El día 16, en un reporte del Diario Hoy, de Bolivia, Jaime Méndez, jefe de prensa del gobierno regional de Puno, confirmó que la ciudad estaba tomada.
“Miles de personas ganaron las calles y cortaron todos los accesos internacionales, por lo que ya comienza a existir peligro de desabastecimiento de alimentos y medicinas”, precisó.
ALCALDE NO PODÍA RENUNCIAR
Méndez habló además sobre el “incomprensible silencio del gobierno” frente al pedido de revocatoria del alcalde de Ilave, frente a estos serios acontecimientos.
"El gobierno nacional todavía no actuó a pesar de los reclamos que hicimos. A la vez, el presidente del gobierno regional Puno, Daniel Jiménez Sardón, propuso dos salidas que no fueron aceptadas por la población: que el alcalde tome licencia mientras dura la investigación o que nombre a un regidor (concejal) en su lugar por 30 días", agregó el vocero del gobierno regional de Puno.
También en declaraciones al Diario Hoy, Roberto Viscarra Ramírez, dirigente de la comunidad Aymara, exigió a las autoridades que presenten "una propuesta para una reforma legislativa que permita la renuncia del alcalde", ya que por la Ley Nacional de Municipios ese cargo es "irrenunciable".
Por su parte, y en un oficio del 22 de abril de este año, el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) aseguró que este organismo “conoce y resuelve sólo recursos de apelación frente a las vacancias declaradas por los propios concejos (municipales), los que son resueltos en última y definitiva instancia, tal como lo establece su propia Ley Orgánica”.
Es decir, la decisión de remover al alcade sólo podía ser contemplada mediante estatutos del mismo consejo, y luego ratificado por el JNE.

viernes, 18 de mayo de 2007

LA REGIONALIZACIÓN

Regionalización en el Perú

1. Introducción
2. El centralismo
3. Regionalización ¿solución al centralismo?
4. El proceso de conformación de regiones
5. Conclusiones
6. Bibliografía
7. Anexos

INTRODUCCIÓN
Una característica estructural de la sociedad peruana es la concentración del poder político y económico, lo que ha generado un profundo desequilibrio entre Lima y las regiones. Se pone así en evidencia que la exclusión social y económica tiene también una dimensión territorial.
Las regiones tienen el rol de periferia subordinada a un bloque dominante, nacional y transnacional, que ha sido incapaz de construir un proyecto de desarrollo inclusivo durante nuestra historia republicana. La forma centralizada y autoritaria de ejercicio del poder ha facilitado la imposición de una estructura social con profundas inequidades y desequilibrios sociales.
La exigencia por transformar esta realidad está presente desde nuestra primera Constitución, en la cual se planteó el debate entre centralismo y federalismo. Desde entonces, los sectores dominantes han tenido la capacidad y, sobre todo, la fuerza para bloquear y frustrar los diversos intentos descentralistas, en el marco de la preservación de una sociedad muy excluyente.
Los desequilibrios territoriales se profundizaron en los años noventa, durante los cuales el fujimorismo aplicó el modelo neoliberal mediante un régimen político autoritario, que encontró las condiciones adecuadas para su desenvolvimiento luego del fracaso del gobierno aprista y la crisis general del sistema de partidos.
Para imponerse, el régimen impulsó una estrategia orientada a debilitar el rol del Estado, de las instituciones básicas de la democracia, del sistema de partidos y de las diversas formas de organización de la sociedad. La hiperconcentración del poder fue un aspecto sustancial del modelo autoritario.
El colapso del régimen fujimorista abrió una nueva posibilidad para institucionalizar la democracia en el Estado y la sociedad peruana. En ese marco favorable, la descentralización logró abrirse espacio y, junto con la participación, se constituyeron en componentes significativos del proceso político democrático. Los cuatro años de transición nos han mostrado los serios problemas que deben enfrentar nuestras sociedades para avanzar en la consolidación del régimen democrático. La incapacidad, la debilidad y la falta de liderazgo del gobierno toledista son sin duda algunos factores, pero son sólo parte del problema.
Continúan vigentes los ejes fundamentales del modelo económico del fujimorismo, con un crecimiento sostenido que es al mismo tiempo profundamente excluyente y generador de mayor pobreza y desigualdad. Continua vigente la necesidad de resolver el problema del centralismo de nuestro país.
CAPITULO I
EL CENTRALISMO
1.1 ANTECEDENTES HISTORICOS DE LA REGIONALIZACIÓN
La historia de la división política del territorio peruano esta llena de creaciones, desmembraciones, recategorizaciones y redenominaciones, hechas sobre la base de la división político administrativa existente a fines de la colonia. Los criterios para dichos cambios no siempre han sido uniformes y de alguna manera han sido impulsados ya sea por intereses políticos o económicos regionales o no, por movimientos reivindicativos regionales, por razones geopolíticas o por razones de índole administrativa y fiscal.
Sin embargo, tal como se afirma: hay que considerar que los cuadros demarcatorios de carácter político que el país a tenido en las diversas épocas de su existencia, no siempre han correspondido a las reales exigencias de su geografía y desarrollo social; así tenemos:
DEMARCACIÓN COLONIAL
En 1782 el territorio nacional estaba dividido en seis intendencias: Lima, Cusco; Arequipa, Trujillo, Huancavelica, Huamanga, Tarma y más tarde Puno. Además las intendencias se dividían en partidos, en un total de 56. las luchas por la independencia trajeron consigo la necesidad de controlar el territorio por parte de los españoles. Vidaurre escribió 1810, “Que nunca se confiase a un individuo aislado mas poder que el necesario al fin para el cual su autoridad fue instituida; que a mayor poder hubiese menos tiempo de guerra y que estas fueran evitadas mediante el orden interno”.
La división y demarcación territorial del poder político militar incumbían en aquellos años a los españoles, en vista de lo cual:
“La Real orden del 31 de mayo de 1821, señala el ultimo intento de España por adoptar su organización a los nuevos tiempos. En dicha real orden se propugna la organización de juntas encargadas de un plan de división política del territorio, teniendo presente: primero, los limites naturales (ríos, montañas, etc. segundo, que haya proporción en la extensión y las distancias; tercero: que se distribuya equitativamente las riquezas en todas las ramas, haciendo discreta combinación”.
Este ultimo intento de demarcación política del Perú por parte de los españoles parece coincidir con los planteamientos que hace Pulgar Vidal. Sin embargo dicha real orden no llego a concretarse pues ese año se proclamo la independencia.
La regionalización colonial tuvo un carácter administrativo tributario.

2.- DEMARCACION REPUBLICANA
En 1821 San Martín transformo las intendencias en departamentos y los partidos en provincias. Pero solo con la constitución de 1823 cambiaron los criterios y la legislación para la demarcación territorial. En esta constitución se adaptaron al Perú las juntas departamentales, ya vigentes en Europa, que dada su inspiración liberal otorgaban atribuciones mas o menos amplias a los organismos locales y Regionales.
A partir de entonces la historia de la regionalización del Perú, si existe alguna, será la de intentos de demarcación territorial a priori, creando y cambiando los limites y las instituciones regionales de control administrativo y político.
Hagamos una breve síntesis de los principales intentos de descentralización y de regionalización hechos por los diferentes gobiernos:
A. La constitución de 1828, adopto un sistemas de juntas departamentales como gérmenes de futuros parlamentos federales, otorgándoles atribuciones de orden político administrativo, eclesiástico, y judiciales; Dentro de cada territorio departamental con el objeto de limitar la influencia del poder central, especialmente en lo administrativo. El intento se trunco dado que no sé previo una descentralización económica.
B. Una ley de 1873 restableció los consejos departamentales y municipales, con algunas atribuciones para administrar la economía de los departamentos provincias y distritos.
C. Después de la guerra con Chile y bajo la forma de una ley 1880, se trato de realizar una descentralización, sobre todo fiscal de manera tal que los impuestos recaudados en cada zona fueran utilizados en provecho de la misma zona.
D. La constitución de 1919 crea los congresos regionales con el objeto de promover el desarrollo regional y local. Además promueve la división transversal del país aunque sin fundamentación practica.
E. La constitución de 1923 establece nuevamente los consejos departamentales en los lugares que la ley señala reconociéndoles autonomía administrativa y económica.
Como se observa todos los cambios antes mencionados concuerdan con el largo debate sobre el centralismo y descentralismo, comprendido básicamente en sus aspectos administrativos. Las sucesivas transformaciones de juntas en consejos, en congresos departamentales, tuvieron como escenario territorial la demarcación y reconocimiento de los limites territoriales de cada departamento y sus respectivas sub. Divisiones como las que tenemos actualmente
La descentralización fue una oferta política que propusieron todos los partidos políticos y movimientos que participaron en las pasadas Elecciones Generales por lo cual el actual gobierno Constitucional tiene el compromiso ineludible e impostergable de impulsar este proceso en razón de importantes fines y objetivos que representan para el desarrollo y bienestar general de la Nación.
Cien años más tarde el problema no había cambiado en lo más mínimo, y, en todo caso, se había agravado. “Uno de los vicios de nuestra organización política es, ciertamente, su centralismo” –dijo con claridad meridiana José Carlos Mariátegui en la década del 20, en Regionalismo y Centralismo, el sexto de sus célebres 7 ensayos de interpretación de la realidad peruana–.
Ya en esa época el crecimiento de la capital era el centro de encendidos debates y serias preocupaciones; no obstante, el censo de 1920, había reportado una población que “apenas” llegaba a 230 000 habitantes es decir, tenía el tamaño y población de uno de los distritos más chicos de la Lima actual . En el debate de entonces, los más optimistas es decir, los más “centralistas”, los más ilusos, los más equivocados, auguraban a la ciudad un fantástico porvenir. No se equivocó en cambio Mariátegui, que, apoyado en sólidos razonamientos y contrastaciones, advirtió las debilidades intrínsecas de Lima y del centralismo. Ni se equivocaron todos aquellos que en las décadas siguientes volvieron a insistir en las debilidades de la ciudad

1.2 CENTRALISMO HISTORICO EN EL PERÚ
Al observar detenidamente la historia contemporánea del Perú se puede vislumbrar distintos intentos fallidos por descentralizar o desconcentrar el poder político y económico. Cabe anotar que existen diferencias entre descentralizar y desconcentrar, el primero alude al hecho de realizar una reforma profunda mediante un proceso de devolución de poderes políticos, administrativos y económicos del gobierno central a las entidades subnacionales de gobierno. Mientras que el segundo, tal como su nombre lo dice, radica en la delegación del ejercicio de las competencias desde el nivel de gobierno central hacia los niveles de gobierno subnacionales. En el Perú se apunta hacia un proceso de descentralización, que sea permanente, se realice por etapas y que tenga como objetivo fundamental el desarrollo integral del país (texto modificado del Capítulo XIV de la Constitución Política del Perú).
El Estado peruano es unitario y, al igual que la mayoría de naciones latinoamericanas, se ha caracterizado por ser centralista. Esto significa que todas las decisiones que afectaban a los distintos departamentos del país eran tomadas por el Gobierno Central desde Lima, la capital. El centralismo político, administrativo y económico, lo arrastramos desde la época colonial, cuando el Virrey concentró el poder político y económico en la capital, en cuanto recaudación de impuestos y decisiones de gobierno.
El centralismo político dio paso al centralismo económico, favoreciendo el crecimiento urbano y costeño, en desmedro de las economías regionales o locales. De este modo, el país ha oscilado entre el centralismo e intentos de descentralización sin mucho éxito. Recién en el 2001, se tomó una decisión concreta y de consenso nacional, de iniciar un proceso de descentralización en el país. Decisión que se vio plasmada en la Reforma Constitucional del Capítulo XIV del Título IV, sobre Descentralización.
La descentralización es un proceso de largo plazo y una forma democrática de organizar nuestro país. Con la descentralización las regiones podrán elegir su propio plan de desarrollo, priorizando sus necesidades.
La descentralización busca hacer frente a los problemas -y sus consecuencias- generados por el centralismo, como por ejemplo:
Que más de la mitad de la industria se encuentre en Lima
Que uno de cada tres peruanos viva en Lima
Que más del 90% de los ingresos esta en manos del gobierno central
Que más del 80% de los gastos estén en manos del gobierno central
La descentralización es, por eso, una oportunidad para un desarrollo más justo.
Por eso, la descentralización no es la realización de una o más obras en los lugares apartados de nuestro país, ni la satisfacción inmediata de las demandas que hoy existen, tampoco la simple transferencia de recursos.

1.3 CIFRAS CONCLUYENTES DE LA CENTRALIZACIÓN
¿Puede alguien demostrar que otro pueblo del mundo adolece de tan graves evidencias de centralismo como las que exhibe el Perú?
Los hombres y mujeres del Perú, es decir, por lo menos nosotros, los peruanos, debemos tener absoluta conciencia de que el área metropolitana Lima–Callao, respecto del total del país, concentra:
· 32 % de la población,
· 33 % de las universidades
· 35 % de la población estudiantil
· 40 % de los maestros
· 46 % de la energía hidráulica producida
· 50 % de la capacidad de consumo
· 51 % de los trabajadores estatales,
· 55 % del Producto Bruto Interno,
· 55 % de los médicos,
· 57 % de los estudiantes universitarios,
· 63 % de los abonados telefónicos,
· 70 % de los profesionales de la salud,
· 75 % del Producto Bruto Industrial,
· 80 % de la inversión privada,
· 80 % de los préstamos de la banca comercial,
· 80 % de las clínicas,
· 85 % de los establecimientos industriales,
· 85 % de la generación de impuestos,
· 85 % de la inversión pública se decide en Lima,
· 87 % de los consultorios,
· 90 % de los servicios comerciales,
· 90 % de los servicios financieros,
· 96 % de la recaudación de impuestos,
· 97 % de los gastos estatales se deciden en Lima.

En muchísimos aspectos, pues, el Perú está casi íntegramente concentrado en Lima.
O, mejor, muchísimos de los intereses de los peruanos están casi totalmente reunidos en la capital. Conste, sin embargo, que el área Lima– Callao abarca sólo el 0.3 % del territorio del país.
En ese inaudito contexto, cómo extrañarnos entonces de que en las manos de sólo cuatro personas (los ministros de Economía, de la Presidencia, Interior y Defensa) esté el 72 % del presupuesto del país.
El centralismo del Perú, pues, por donde se mire, ha adquirido ya dimensiones inauditas.
¿Cuál es el problema? ¿Por qué es un problema? Quizá la expresión más ostensible del centralismo sea la abrumadora concentración de la población de un país en su capital. En el caso del Perú –como está dicho– en Lima se ha reunido el 32 % de los peruanos. Complementariamente, una información muy reciente revela que el 46 % de la población peruana habita en “60 kilómetros cuadrados”. Es decir, ¡en el 0.005 % del territorio!
Hacia 1700, escasamente el 3 % de los pobladores de lo que hoy es el Perú habitaban en la ciudad de Lima. En 1830, sin embargo, esa cifra ya se había elevado a 5 %. Es decir, se había dado un muy significativo incremento de casi 70 %. En 1940, esto es, en un plazo históricamente muy breve, ese porcentaje prácticamente se había duplicado: alcanzaba ya el 9 %. De allí en adelante, el fenómeno de concentración urbana en Lima siguió produciéndose, pero a un ritmo absolutamente vertiginoso.
Sucesivamente alcanzó 18, 27 y 32 % de la población del país en 1961, 1981 y 1998, respectivamente . Esa concentración poblacional en Lima no resulta asombrosa por sí sola. Causa asombro por comparación. Es decir, al cabo de constatar que, en esos mismos tres siglos, en ninguna capital de Europa ni en EEUU –nuestros referentes más socorridos– ha ocurrido nada que remotamente pueda parecérsele.
Así, París reúne al 16 % de la población de Francia, Londres al 12 % de los británicos, Berlín escasamente al 4 % de los germanos y Washigton apenas el 0.6 % de los estadounidenses. Resulta pues raro, inusitado y digno de observación, el fenómeno que se ha presentado en el Perú.
Mas lo inusual y extraordinario no tiene necesariamente tampoco por qué constituir un problema. Y, en este caso, ni siquiera por el hecho de que el explosivo crecimiento urbano ha significado cubrir con asfalto y cemento miles de hectáreas de arenales y laderas y más de 15 000 hectáreas agrícolas en los valles de Lima que bien podían recuperarse ampliando la frontera agrícola en otros lados del territorio del país .
El explosivo crecimiento poblacional de Lima asomó como un serio y gravísimo problema sólo cuando se tuvo conciencia de que:
1) Era el resultado de una aluviónica migración de pobrísimos campesinos y de no menos pobres y desocupados jóvenes de pequeños pueblos, villorrios y caseríos andinos, que llegaban a la capital en busca de las oportunidades que total y absolutamente les venía negando la República en su propio lugar de nacimiento;
2) La ciudad genera nuevas frustraciones, de las expectativas –contexto de vida nuevo y moderno, castellanización, y mayores posibilidades de esparcimiento, por ejemplo– con que llegan los recién migrados;
3) La ciudad es incapaz de resolver la demanda más acuciante de los migrantes: trabajo digno y bien remunerado;
4) En ausencia de alternativa, los migrantes informalizan total y absolutamente la ciudad, “calcutizándola”, invaden y bloquean pistas y veredas;
5) El país no ha sido aún capaz de sustituir, con nuevos terrenos agrícolas o con mayor productividad, las tierras urbanizadas, acrecentándose así la demanda externa de alimentos, y la inflación de precios de la producción interna;
6) La ciudad es incapaz de ofrecer a los migrantes, en cantidad y calidad, los servicios urbanos que tradicionalmente venía prestando a sus antiguos pobladores –pistas, parques, agua y desagüe, electricidad, recolección de desechos, etc.–;
7) Al no crecer proporcionalmente la oferta de servicios, los limeños, pero en particular los sectores medios, han visto resentida seriamente la calidad de los que venían recibiendo, pero, muy especial y significativamente, el de la seguridad, en la vivienda y en las calles.
El fenómeno, no obstante, generaba simultáneamente otra gravísima manifestación: el resto del territorio del país, en lugar de verse cada vez más poblado, físicamente más y mejor ocupado, y racionalmente mejor explotado, quedaba, por el contrario, cada vez más deshabitado, abandonado y deplorablemente trabajado y explotado. Todo ello, en el área andina, en la Amazonía, y en las zonas de frontera, acusaba niveles dramáticos.
Así, el centralismo, cobraba un altísimo costo de oportunidad –por producción no obtenida– por sobre todo, en la agricultura, ganadería y minería. Pero también un altísimo costo en términos de seguridad nacional: a más espacios desocupados, mayor vulnerabilidad y mayores costos en Defensa.
Es decir, el centralismo, en uno y otro lado de la cuestión –en el centro y en la periferia–, se presenta como un problema de mayúsculas proporciones, y de trascendentes repercusiones, algunas de las cuales –como se verá– aún no se ponen del todo de manifiesto y otras quizá son incluso insospechadas.
CAPITULO II
REGIONALIZACIÓN ¿SOLUCIÓN AL CENTRALISMO?
2.1 REGIONALIZACIÓN
Desde tiempo atrás, los estados que imperaron en el Perú buscaron la descentralización y para ello dividieron el territorio en regiones, con miras a organizar mejor el espacio territorial; y que esto a su vez permita un desarrollo integral. En razón a ello se han planteado en la actualidad varios modelos de regionalización, basado en criterios geográficos, económicos, políticos, históricos y geopolíticos. Lo que se debe tener en cuenta es que el modelo que se asuma debe ser producto de un enfoque multidisciplinario y que cada región goce de autonomía en beneficio de su propio desarrollo. Se define como región a las unidades territoriales geoeconómicas, con diversidad de recursos naturales, sociales e institucionales, integradas, histórica, económica, administrativa, ambiental y culturalmente, que comportan distintos niveles de desarrollo, especialización y competitividad productiva, sobre cuyas circunscripciones se constituyen y organizan gobiernos regionales (Ley de Bases de la Descentralización n° 27783).

2.2 MODELOS DE REGIONALIZACIÓN
2.2.1 Regionalización transversal
Propuesto por Javier Pulgar Vidal, con el objetivo de que cada región pueda contar con recursos naturales de las tres regiones Costa, Sierra y Selva). Bajo este planteamiento surgen un total de nueve regiones político-administrativas. Posteriormente, en 1987, Pulgar Vidal presentó un nuevo proyecto de regionalización transversal, pero esta vez consideró %la existencia de solo cinco regiones. Para consolidar este modelo de regionalización, se hace necesario que se integre el territorio nacional con carreteras de penetración; pero este proceso tendría grandes dificultades por la presencia de los Andes.
2.2.2 Regionalización geopolítica
Planteado por Edgardo Mercado Jarrín, quien considera la conformación de cinco núcleos de cohesión, bajo los criterios geoeconómicos, geohistóricos y geoestratégicos. Los cinco núcleos propuestos, son las áreas más desarrolladas en lo amplio del territorio nacional, permitiendo que estos núcleos generen influencias hacia el resto del territorio (espacio de crecimiento).
1) Núcleo norte (secundario) comprende las ciudades de Chimbote, Trujillo y Chiclayo. Este núcleo ejercería influencia hacia Cajamarca, Tumbes, Piura, Amazonas, San Martín y Huánuco (.lado occidental).
2) Núcleo centro oriental (primario) tiene como sede a Lima Metropolitana, el cual llegará a tener influencia hacia Pasco, Junín, Pucallpa, Ica y Huancavelica.
3) Núcleo sur medio oriental (terciario) la ciudad que asume el papel de mayor desarrollo es Cusco y este ejercerá influencia hacia el sur de lca, Ayacucho, Apurímac y Madre de Dios.
4 Núcleo Sur (secundario) tiene como sede a la ciudad de Arequipa y su área de influencia comprende Moquegua, Tacna y Puno.
5) Núcleo Amazónico (terciario). El centro de¡ núcleo se ubica en Iquitos, el cual ejercerá influencia a todo el departamento de Loreto.
2.2.3 Propuesta de Regionalización del Ejecutivo
Proceso que tuvo como objetivo principal lograr la descentralización político administrativa, pero debido a la falta de una adecuada planificación así como por intereses de los gobiernos de turno tanto local como nacional fue desestimada, teniendo tan solo una vigencia limitada. Para su ejecución se contó con un marco legal como es la Ley de Bases de Regionalización No 24650 que fue publicado el 11 de febrero de 1 988. Durante el proceso de regionalización no se llegó a crear la región Lima, pues existían serias pugnas con la Provincia Constitucional del Callao. A partir de 1990 se restauró el sistema departamental - creando las CTAR (Consejo Transitorio de Administración Regional), que administran los 24 departamentos. Las CTAR terminaron sus funciones el 1 de enero del 2003. En esta fecha el Perú se dividió políticamente en 25 regiones administrativas, excepto a Lima-Metropolitana que no integra ninguna región, razón por la cual la ley orgánica de regionalización debe difundir con claridad las funciones y competencias de cada gobierno regional. La sede de cada gobierno es la capital del departamento respectivo.
Estructura del gobierno regional
(Ley de Bases de Gobiernos regionales - 27867)
Presidencia Regional
Organo ejecutivo del gobierno regional.
Representa a la región legalmente.
Convoca sesiones.
Promulga normas.
Dicta decretos y resoluciones.
Formula el plan de desarrollo.
Administra el patrimonio regional.
El gobierno regional se renueva cada 4 años.
Consejo Regional
Organo normativo y fiscalizador del gobierno regional.
Conformado por el presidente y el vicepresidente regional, además de los consejeros de las provincias de cada región.
Se reúne 2 veces al mes
Aprueba normas que regulen las labores del gobierno.
Gerencia Regional
Tiene la función administrativa, mediante un Gerente Regional.
Son responsables legal y administrativamente por sus actos.
Son nombrados por el Presidente Regional.
Funciones generales del gobierno regional
Planifica y promueve el desarrollo y economía regional.
Busca fuentes de financiamiento para el logro de sus objetivos.
Realiza un manejo sostenible de los recursos naturales, culturales y ambientales.
Presidentes Regionales elegidos el 2002
Después de ser elegidos mediante elecciones, muchos de ellos contarán con el respaldo de su mayoría en cada consejo regional, lo que significa una gran ventaja para poder aprobar sus propuestas. Pero los gobiernos regionales deben coordinar con el gobierno central, con miras a lograr la unidad política, económica. Los actuales presidentes regionales gobernaron hasta el 2006.

Región
Presidente
Partido político
1) Ucayali
2) Tumbes
3) Tacna
4) S. Martín
5) Puno
6) Piura
7) Pasco
8) Moquegua
9) M. de Dios
10) Loreto
11) Lima
12) Lambayeque
13) La Libertad
14) Junín
15) lca
16) Huánuco
17) Huancavelica
18) Cusco
19) Cajamarca
20) Ayacucho
21) Arequipa
22) Apurímac
23) Ancash
24) Amazonas
25) Callao
Edwin Vásquez López
Iris Medina Feijoó
Julio A. Alva Centurión
Max Ramírez García
Daniel Jiménez Sardón
César Trelles Lara
Víctor R. Espinoza Soto
María Cristala Constantínides
Rafael Ríos López
Robinson Rivadeneira Reátegui
Miguel Ángel Mufarech
Yehude Simón Munaro
Homero Burgos Oliveros
Manuel Duarte Velarde
Manuel Tello Céspedes
Luzmila Templo Condezo
Salvador Espinoza Huarocc
Carlos Cuaresma Sánchez
Luis Pita Gastelumendi
Werner Omar Quezada Martínez
Daniel Vera Balión
Luis Beltrán Barra Pacheco
Freddy Ghilardi Álvarez
Miguel Reyes Contreras
Rogelio Canchez Guzmán
Independiente
APRA
APRA
APRA
Independiente
APRA
Independiente
Somos Perú
Nueva Izquierda
Independiente
APRA
Independiente
APRA
Independiente
APRA
Independiente
Independiente
FIM
APRA
APRA
APRA
Independiente
APRA
APRA
Perú Posible

2.3 EL RETROCESO DE LA DESCENTRALIZACIÓN EN EL GOBIERNO DE ALBERTO FUJIMORI
Alberto Fujimori destruyó la descentralización formando un Estado hipercentralista mencionando a Manuel Dammert Ego Aguirre. Según este importante sociólogo Peruano, el Gobierno central de ese entonces anula las 11 regiones creadas en el Gobierno Aprista reemplazándolas por los Consejos Transitorios de administración Regional (CTAR) asumiendo las mismas funciones de los Gobiernos eliminados hasta que se elijan a nuevas autoridades.
Con la creación del Ministerio de la Presidencia (MIPRE) en el año 1992, los CTARES toman más poder debido a que el MIPRE se convierte en el ente coordinador con las regiones proporcionándoles más recursos. Según la constitución aprobada en 1993, las autoridades de los CTARES debían ser elegidas en el año 1995. Esto no se dio por razones autoritarias y centralistas admitiendo más bien la creación de 12 CTARES más de las 12 ya existentes. Vale decir que todos los departamentos del Perú debían ser convertidos en regiones administradas por el Poder Central.
El presidente Regional era elegido por el Presidente de la República y esta autoridad acordaba con un Consejo de Coordinación conformada por los alcaldes provinciales. De este modo, se eliminaba al Gobierno Regional como el segundo nivel del Gobierno dando cabida a un Estado centralista instalado en la hipercefálica Lima.
Con respecto a los Gobiernos Locales (entes Provinciales y municipales), el régimen corrupto buscaba subordinar a las municipalidades quitándoles responsabilidades y entregándoles programas asistenciales buscando así la dependencia de ellas alrededor del Centro Nacional. Estos programas son:
- El Instituto Nacional de Fomento Educativo (INFES)
· Programa Nacional de Asistencia Alimentaria (PRONAA).
· Programa Nacional de Agua Potable (PRONAP)
· Fondo Nacional de Compensación y Desarrollo Social (FONCODES).
De este modo, estas funciones que eran de responsabilidad de los Gobiernos Locales pasan a manos del Gobierno Central desmantelando en sus funciones a los municipios. Quiero añadir que estas políticas se hicieron para que los habitantes de las provincias se convirtieran en sujetos pasivos dependientes para que a raíz de todo lo que haga el Ejecutivo, voten nuevamente por el Gobernante por las funciones que este estaba realizando a favor de estas provincias. Con ello se mantenía la legitimidad del Poder y las Autoridades elegidas simplemente iban a servir de pantalla formándose así las clientelas y prebendas que tanto daño hacen al país.

2.4 LA DESCENTRALIZACIÓN EN EL PERÚ EN EL SIGLO XXI
Luego de 11 años de dictadura, en el Gobierno del presidente Alejandro Toledo se eligen por votación popular los 25 Gobiernos Regionales que tiene actualmente el Perú; es decir, que los departamentos se convierten en regiones y que a partir de ello, tanto las CETARES como el Ministerio de la Presidencia quedan completamente desactivadas. A partir de las elecciones municipales y regionales en el año 2002, se inician nuevas reformas para enrumbar una nueva república descentralista.
Las funciones del Gobierno Central debían ser la de Seguridad, Defensa Nacional, Estabilidad Económica, promoción del desarrollo del empleo, etc. Al Gobierno regional le tocaba el rol fundamental de promover el desarrollo mediante grandes proyectos de infraestructura. Además debe ser la institución impulsora del desarrollo de la región atrayendo a capitales extranjeros. Finalmente la labor de los Gobiernos Locales debían ser los servicios y la preocupación por programas sociales, llámese salud, educación, etc.
Luego con la creación de los Consejos de Coordinación Regional (CCR) y Consejos de Coordinación Local (CCL), la aprobación de los Presupuestos Participativos, la creación de organismos de participación, etc. la descentralización se va consolidando en el Perú; sin embargo, considero que este proceso está incompleto debido a las siguientes razones:
La superposición de competencias por la razón de que las funciones del Gobierno Regional y Local han sido tergiversadas por las actuales autoridades. Muchas veces se confunden las funciones de los alcaldes y los Presidentes del Gobierno Regional debido al desconocimiento de ellos en sus labores. Vemos que los Gobiernos Regionales no cumplen con sus labores de ser promotoras del desarrollo convirtiéndose en organizaciones burocráticas que administran los recursos otorgados por el Ejecutivo.
El Perú todavía sigue siendo un país altamente centralizado ya que según Efraín Gonzáles de Olarte, Lima concentra el 29% de la población nacional, produce el 48% del PBI nacional, se genera el 55% del ingreso nacional, produce el 70% del PBI industrial, concentra el 52% de los servicios gubernamentales, recauda más del 90% de los Impuestos. Ante esto, las regiones solo reciben algo más de un 15% del presupuesto nacional convirtiéndolos en meros receptores de los ingresos del Poder Central.
Escasa participación de los ciudadanos en los asuntos de los Gobiernos Locales y Regionales e.
Instituciones Burocráticas ineficientes que impiden un verdadero proceso de descentralización.
Ante esto se necesitan de propuestas de solución que formen regiones que funcionen de manera eficaz y eficiente mediante:
La formación y consolidación de regiones que se sustenten de manera autónoma afrontando competitivamente los nuevos retos de la globalización. Esto se logrará creando macroregiones poderosas con un sustento político, económico y cultural.
La definición clara de funciones del Gobierno Regional y Local permitiendo cumplir sus roles adecuadamente.
Desconcentrar los recursos de Lima a las regiones brindando mayor poder de decisión de estos organismos en la toma de decisiones. Esto se logrará con la voluntad política de los gobernantes de turno y el papel fundamental de los legisladores de la república.
Incrementar la participación ciudadana a la población brindando incentivos desde el CCL y CCR a que tomen decisiones pertinentes. Estos incentivos pueden ser económicos otorgándoles dinero para desarrollar y financiar sus distintas organizaciones, también brindándoles no solo el derecho de opinar, sino de votar en la toma de decisiones, asistir a programas de capacitación, etc.

Reformar a las instituciones burocráticas del Estado con sendas reingenierías permitiéndoles ser más productivas y competitivas en esta nueva sociedad llamada de las Información y el Conocimiento.
Con estos elementos podemos consolidar una república descentralista que durante más de un siglo le fue esquivo al Perú. Antes de finalizar este ensayo, deseo hacer la comparación de nuestro país con relación a otros países en Latinoamérica mostrándoles la organización política que rigen a las distintas democracias en la región.

2.5 REFERÉNDUM SOBRE LA INTEGRACIÓN REGIONAL Y SUS RESULTADOS
El 30 de octubre del 2005 se realizó el referéndum por la integración regional, con la participación masiva de más de 7 millones de peruanos. Los resultados parciales de ONPE nos indican que en 15 de los 16 departamentos ha ganado el voto por el no, con excepción de Arequipa. La consecuencia de esta orientación del voto es que este año 2005 no se conformarán regiones, sobre la base de la integración de dos o más departamentos contiguos. Esto en principio traerá consigo que en noviembre del 2006 se elegirían nuevamente 25 gobiernos departamentales, con las mismas limitaciones que siempre hemos observado (precariedad en presupuesto, autonomía, estructura de poderes, votación electoral, entre otros) con sus consecuencias en la construcción de una efectiva gobernabilidad democrática
El referéndum se ha realizado en un escenario confuso debido a las deficiencias en la información, tardía por cierto, sobre las ventajas y limitaciones de la integración regional y el propósito específico de la consulta popular vía referendo; por los vacíos normativos generados por el propio Congreso de la República.
Los motivos del NO, opinión mayoritaria que ahora retrasa el proceso de descentralización, deberán ser estudiados en profundidad. Pero el NO esconde una diversidad de motivos que no necesariamente reflejan una posición de rechazo a la necesidad de realizar la integración regional o la descentralización.
En buena medida el No viene a reflejar en algunos casos un voto de protesta porque los gobiernos regionales no consultaron las propuestas de expedientes técnicos, en otros es reflejo del temor a "perder el canon y regalías", en otros "rechazo a la supuesta selección de la sede regional". En no pocos casos ha sido también reflejo de la desaprobación de la gestión de los presidentes regionales y del propio Presidente de la República, que con sus inapropiadas declaraciones puso en evidencia la escasa importancia que su Gobierno ha otorgado a la integración regional.
La principal responsabilidad en los defectos de conducción de la descentralización y en los vacíos normativos es del Poder Ejecutivo y en particular del Consejo Nacional de Descentralización (CND), que entre otras inacciones no presentó oportunamente el Plan Nacional de Regionalización y no fue capaz de implementar una estrategia de comunicación con más anticipación. Pero el Congreso de la República es también corresponsable, por la ineficiencia en el desempeño de sus roles de representación, de normatividad y de fiscalización.
En materia de normatividad, por ejemplo, demoró demasiado en aprobar la ley de incentivos, dejando poco margen de tiempo para que los partidos políticos y las organizaciones de la sociedad civil preparen y presenten iniciativas de propuestas para conformar y crear regiones; de otro lado el Congreso tampoco hizo nada para evitar que los gobiernos regionales aprobaran burocráticamente los expedientes técnicos y más recientemente, en la legislatura que termina, ha sido simplemente lamentable la ineficiencia de la Comisión de Descentralización. Los partidos políticos en su mayor parte han estado más concentrados en temas triviales de la coyuntura electoral que en la descentralización, desatendiendo las exigencias de la única reforma política del Estado en curso.
Los partidos políticos son responsables de que el Acuerdo Nacional se esté debilitando, pues las recomendaciones de este son inmediatamente incumplidas o nada difundidas para convertirlas en referentes de nuevos acuerdos regionales y locales.
Por su parte, las organizaciones de la sociedad civil tienen también una cuota de responsabilidad en todo esto al no haberse pronunciado oportunamente ni ejercido el derecho de vigilancia social, así como promovido este proceso tomando en cuenta que se trata de implementar políticas de Estado. En un sentido más amplio, los actores principales del sistema político son, en diverso grado, corresponsables de que la descentralización y la regionalización no sea percibida por sectores significativos del país como una política de Estado, de cuyo éxito depende una oportunidad de mejorar su calidad de vida y la de todos los peruanos y peruanos.
CAPITULO III
EL PROCESO DE CONFORMACIÓN DE REGIONES
3.1 POTENCIALES VENTAJAS DE LA CONFORMACIÓN DE REGIONES
En esa dirección, se pueden distinguir diversas potenciales ventajas que trae consigo la integración regional:
a) Mayor eficiencia en la Gestión Regional
La conformación de regiones se efectivizara mediante la integración de los actuales departamentos, que recibirán gradualmente mayores funciones y recursos para financiar su viabilidad y sostenibilidad. En consecuencia, estas regiones constituidas tendrán la capacidad de ejercer una mejor representación de los intereses y demandas de la población residente en cada circunscripción. Con esta transferencia de poder político y económico, se podrá estimular a que los gobiernos regionales puedan asumir con mayor eficiencia el ejercicio de sus competencias, dentro de una visión de Estado descentralizado, democrático y unitario. Para ello, se tiene el reto de impulsar la política de modernización y reforma del Estado, tanto en el nivel de gobierno regional, el local como en el nacional.
b) Desarrollo social equitativo
Para lograr el desarrollo social con equidad, es una condición necesaria que exista la armonización y coordinación de las políticas sociales que serán implementadas por las distintas instancias de gobierno: nacional, regional y local. Por ejemplo, las políticas sociales nutricionales, proyectos de infraestructura social y productiva, entre otros, son compartidos por el gobierno nacional y local; mientras que las políticas de educación, salud, etc. son de competencia compartida por todos los niveles de gobierno. Por lo tanto, la conformación de regiones podrá facilitar las coordinaciones territoriales de políticas sociales, tanto de los gobiernos locales hacia los regionales, como de los regionales al nacional, para lo cual será necesario coordinar los planes de desarrollo concertados de cada región con sus respectivos planes de desarrollo local. De este modo, la implementación descentralizada de las políticas sociales, permite promover el desarrollo social equitativo, de una forma más coherente con el desarrollo económico y el cuidado del medio ambiente y los recursos naturales, en una perspectiva de mejoramiento gradual de la calidad de vida, compatible con el desarrollo humano sostenible. De esta manera los avances en la regionalización pueden aportar condiciones favorables para enfrentar de una manera mas efectiva la lucha contra la pobreza y pobreza extrema, en suma, contra la exclusión social en general.
c) Posibilidad de ejecutar proyectos de inversión pública de
competencia
La integración promueve la administración eficiente de recursos, la cual pasa por el uso adecuado de los montos destinados a los gastos de inversión. Al concentrarse los recursos en instituciones con mayor alcance espacial que los actuales gobiernos regionales de departamentos, genera que éstas tomen en consideración proyectos de mayor envergadura que involucren a gran cantidad de sus habitantes, dejando de lado proyectos de carácter local cuyo impacto económico y social podría ser menor. Entre los proyectos de infraestructura, los más importantes son los destinados a expandir la redes de comunicación y transporte, dado que estos incrementan el grado de articulación entre los departamentos que forman la región.
d) Desarrollo de oferta exportable e intercambio comercial
La conformación de espacios geográficos más grandes (regiones) que los actuales departamentos, generará mercados más amplios y atractivos a la inversión. Las nuevas regiones, por tanto, serían más productivas en el sentido que podrían aprovechar las economías de escala en la producción, se podría desarrollar una oferta exportable de productos a ser colocados dentro del país (hacia otras regiones o departamentos) o fuera de él y se podrían constituir circuitos comerciales, principalmente entre las capitales de departamentos. Un caso de particular importancia, es el que involucra a las regiones de fronteras, principalmente en la zona norte, del altiplano y sur, en este caso existe el reto y la oportunidad de integrarse con miras a introducir productos en mercados mas importantes de la zona como son los casos de Ecuador, para la región Norte, y el mercado de Bolivia y Brasil, ente otros, para la región Sur Andina y región Apurímac-Cusco. En ambos casos, ya existen o están en proyecto de construirse (por ejemplo: Ejes IRSSA como la Interoceánica, entre otros) vías de comunicación importantes que podrían articular polos de desarrollo para esas futuras regiones.
e) Creación de clusters o redes y circuitos turísticos
Al conformarse regiones que desarrollen actividades productivas similares, se impulsa la creación de clusters o redes que conlleven a lograr una mayor competitividad en la región. Además, a nivel sectorial, el turismo podría ser una de las actividades más beneficiadas, debido a que se pueden impulsar proyectos turísticos, integrando los principales destinos de los antiguos departamentos. Como ejemplo de esto, y considerando las distintas propuestas de región, se puede destacar lo siguiente:
•Sur Andina (Arequipa, Puno y Tacna): tienen importante producción pecuaria, cadenas de valor del turismo en valle del Colca y Cotahuasi,Lago Titicaca, y Valle de Sama y Aguas Calientes;
•Norte (Lambayeque, Piura y Tumbes): pueden desarrollar la actividad agro-exportadora, que está creciendo y diversificándose significativamente, aprovechar su litoral pesquero de gran riqueza hidro-biológica; además, tienen grandes atractivos turísticos, como Sipan, Sicán, Olleros y bellas playas, Colán, Mancora,Punta Sal,etc.
•Nor-Centro Oriente (Ancash, Huanuco, Lima provincias, Pasco y Junín): sus características geográficas son favorables, al estar localizada en 7 cuencas, con gran potencial productivo agropecuario.
La integración promueve la administración eficiente de recursos, la cual pasa por el uso adecuado de los montos destinados a los gastos de inversión, que se desarrollen actividades productivas similares para lograr una mayor competitividad en la Región y el mejoramiento gradual de la calidad de vida compatible con el desarrollo humano sostenible y recursos hídricos para la implementación de cadenas productivas; además, el sector minero es el de mayor riqueza debido a los importantes centros mineros en la zona, estando entre los más importantes del país; asimismo la Región contará con nuevos circuitos turísticos, que dinamizarán aún más este actividad.
•Apurímac-Cusco: Cuentan con un sólido sector minero-energético, por los recursos del Gas de Camisea de Cusco y de Las Bambas de Apurímac se generará un impulso para la economía regional; tienen grandes atractivos turísticos con los que pueden formar circuitos turísticos con el Valle Sagrado, Santuario Histórico de Machupicchu, Parque Arqueológico Sacsayhuamán, Parque arqueológico del Manu, Cañón del Apurimac, Pachachaca-Apurímac, entre otros.
•Ica-Ayacucho-Huancavelica: Pueden formar y desarrollar un gran eje agro industrial de la Costa Sur,modernizando los cultivos agrarios a través de la consolidación de cultivos de riego y drenaje, entre otros; asimismo, cuentan con ejes viales que favorecen la integración territorial: eje vial Lima. Pisco-Nazca-Puquio-Abancay-Cusco, ruta comercial de productos agroindustriales; entre otros. Para el mejor desarrollo de la agricultura en esta propuesta de Región, es necesario contar con una fuente de agua, la cual se encuentra, principalmente, en el departamento de Huancavelica.

3.2 INCENTIVOS A LA INTEGRACIÓN REGIONAL
Reconociendo que la Integración Regional es un proceso importante para el desarrollo integral del país, la Ley de Descentralización Fiscal y la Ley de Incentivos a la Integración y Conformación de Regiones y sus respectivos reglamentos incorporan los siguientes incentivos para estimular dicha integración:
1. Coparticipación en los Impuestos Nacionales.
Las regiones conformadas recibirán la asignación del 50% de los recursos efectivamente recaudados en cada región por los impuestos internos nacionales, IGV (sin IPM), ISC e Impuesto a la Renta de personas naturales (1ra.,2da., 4ta. y 5ta. Categoría).Esta coparticipación, implica que la recaudación de los impuestos mencionados en los ámbitos regionales reemplacen, en igual importe, las transferencias del gobierno central (por la fuente Recursos Ordinarios). De esta manera, las regiones conformadas tendrán mayor confiabilidad sobre sus ingresos futuros, como inicio hacia una mayor autonomía financiera y, a partir de ello, mayores capacidades para aumentar sus ingresos, mediante el desarrollo de esfuerzos fiscales y así, puedan tener una base para lograr el desarrollo socioeconómico de su espacio geográfico.
2. Incentivos a la mejora del esfuerzo fiscal para lograr un aumento y mayor eficiencia en la recaudación tributaria.
Se entiende como mejora en el esfuerzo fiscal, la diferencia positiva existente, en términos anuales, entre el total de la recaudación obtenida en cada Región (de los impuestos señalados en el punto 1) y la meta correspondiente a ella. En tal sentido, el gobierno nacional otorgará un incentivo a aquellas regiones que logren una mejora en su esfuerzo fiscal, en mérito a sus propias acciones. Estas acciones serán acreditadas por la SUNAT y formarán parte de un Convenio de Cooperación Interinstitucional, entre las regiones y la SUNAT.
3. Incentivos para el al uso eficiente de los recursos públicos.
Asimismo, recibirán un incentivo las regiones que utilicen de manera eficiente sus recursos, generando ahorros en sus gastos corrientes o de capital, las cuales podrán utilizar sus saldos en proyectos de inversión y mantenimiento de las obras de inversión durante el siguiente año en que se generó dicho saldo.
4. Incentivos para la Inversión Pública de las Regiones que se conformen.
Con el fin de estimular el proceso de integración territorial para conformar regiones competitivas sostenibles. En ese sentido se otorgará un incentivo para proyectos de inversión nuevos en las Regiones que se conformen. Por este incentivo, las regiones verán incrementado sus presupuestos de inversión significativamente. De este modo, si logran integrarse las 5 regiones que han presentado expediente técnico, se transferirá un total de S/. 210 millones anualmente desde el año 2007 hasta el 2010. En otras palabras, en conjunto recibirán en total S/.840 millones para el período 2007-2010.Dichos montos anuales serán repartidos de manera proporcional, en una quinta parte a cada región. Adicionalmente, se han considerado otros incentivos que serán otorgados a las Regiones, los mismos que podrán ir encontrando viabilidad progresivamente, a medida que se vayan consolidando el desarrollo económico regional y las capacidades de gestión financiera sostenible de sus gobiernos. (Capítulo II de la Ley de Incentivos a la Integración y Conformación de Regiones Ley Nº 28274).
Las regiones conformadas tendrán mayor confiabilidad sobre sus ingresos futuros, como inicio hacia una mayor autonomía financiera y, a partir de ello, mayores capacidades para aumentar sus ingresos, mediante el desarrollo de esfuerzos fiscales y así, puedan tener una base para lograr el desarrollo socioeconómico de su espacio geográfico.

3.3 DESAFIOS
El primer desafío de la regionalización consiste en contribuir a mejorar las condiciones de vida de la población: revertir el desarrollo socioeconómico desigual, disminuir la pobreza y pobreza extrema, mejorando la provisión de los servicios básicos, como son: la salud, la educación y alimentación, y asegurar el ejercicio pleno de los derechos y obligaciones de los ciudadanos de sociedades democráticas.
Asimismo, la integración y conformación de regiones presenta los siguientes desafíos:
1. Proveer de manera eficiente los servicios a la comunidad
Una de las oportunidades de acercar a los gobernantes a la población, es que la provisión de los servicios públicos incorpore las preferencias de los ciudadanos de una determinada circunscripción. De esta manera, se promueve la eficiencia y eficacia en la provisión de dichos servicios. El desafío consiste en que los recursos que recibirán las regiones sean utilizados precisamente en promover proyectos y servicios que hayan considerado las preferencias de los miembros de estos nuevos espacios geográficos (en los presupuestos participativos).
2. Promover la inversión privada nacional o extranjera
Para lograr el desarrollo regional a partir de la conformación de regiones,
las mismas tendrán que tomar acciones, reconociendo sus entornos competitivos y globalizados, dirigidas a promover la inversión privada nacional o extranjera. Con lo cual se propicie un entorno atractivo y estable que contribuya al crecimiento regional sostenido y generador de empleo permanente, brindando así mayores oportunidades a los ciudadanos. En este sentido la inversión pública regional debe motivar a la privada, generando las condiciones favorables para la inversión, promoviendo asociaciones publico-privados para la ejecución de proyectos de gran envergadura, entre otras acciones.
3. Articulación de las políticas públicas
La armonización de las políticas económicas macro, sectoriales y sociales constituyen la condición necesaria para que la descentralización impulse el desarrollo humano (Gonzáles 2003). Para impulsar esta armonización es primordial que los tres niveles de gobierno (nacional, regional y local) coordinen entre sí, de acuerdo con las competencias de cada uno de ellos, apuntando hacia el logro de objetivos, como la generación del empleo, mejora del bienestar de la población, mayor calidad en la provisión de los servicios de salud y educación, entre otros. Los elementos clave por consolidar, en este sentido, son el proceso de planeamiento y presupuesto participativo.
4. Fortalecimiento de las capacidades institucionales
Uno de los problemas que dificulta la implementación de la descentralización, de manera exitosa, lo constituye las capacidades institucionales de los gobiernos subnacionales. El desafío consiste en fortalecer dichas capacidades en las regiones, de modo tal que, la transferencia de competencias y recursos del gobierno nacional a las regiones conformadas permita mantener o mejorar la calidad en la provisión de los bienes y/o servicios transferidos.
5. Expandir las bases tributarias regionales
Las futuras regiones que se conformen tendrán la potestad de recibir los
incentivos fiscales señalados, lo cual genera el desafío de poder implementar en cada región acciones que tiendan a incrementar sus respectivas bases tributarias y así la recaudación. Entre las acciones que podrían realizar las regiones estarían la reducción de la evasión y elusión tributaria. Con lo cual, por este esfuerzo fiscal obtendrían mayores recursos propios para llevar a cabo obras de inversión que fomenten el desarrollo económico de la Región.
6. Liderazgo para conducir procesos de desarrollo regional
Construir la mas sólida unidad en torno a los ejes de desarrollo y proyectos estratégicos como base para forjar gobiernos regionales no solo descentralistas y democráticos, sino capaces de liderar los procesos de desarrollo regional sobre bases firmes, articulando enfoques, intereses y propuestas de actores públicos y privados vinculados por una renovada identidad regional y fomentando la diversidad de espacios y procesos de desarrollo local.

CONCLUSIONES
En las últimas cuatro décadas hubo diversas iniciativas descentralistas que carecieron de coherencia y sostenibilidad. Avances, retrocesos y muchas frustraciones han sido el resultado predominante en esta etapa.
Enorme trascendencia para el futuro del país constituye la forma en que se plantee el establecimiento de las regiones. Esto supone contar con un modelo propio de ocupación del suelo, es decir, cual debería ser la administración política y la distribución geográfica de nuestra población, de tal forma que genere espacios integrados que potencien el uso racional de los recursos naturales y contribuyan al desarrollo económico sostenible.
Lo que se haga o deje de hacer en este aspecto, tendrá impacto directo en la vida de millones de peruanos en los años venideros.
Para lograr un proceso de descentralización en nuestro país, hace falta vincular la necesaria transformación de un Estado ineficiente y excluyente, con la ampliación de los derechos democráticos y la reducción de las desigualdades sociales y económicas.
La descentralización es una dinámica social y política de gran complejidad, en la cual confluyen diversos factores económicos, fiscales, políticos, institucionales y culturales.
El referendúm dijo NO a la propuesta de regionalización propuesta por el Gobierno toledista, lo que no quiere decir que la población peruana esté en contra de la descentralización, en realidad es un rechazo a una propuesta que es meramente administrativa y con tendencia burocrática. Los peruanos queremos descentralizar el país porque es una necesidad urgente para lograr realmente un desarrollo que incluya a todos los peruanos y que permitirá potenciar los recursos que poseemos en beneficio de los peruanos.

BIBLIOGRAFIA
· GONZÁLEZ DE OLARTE, Efraín. 2004. La difícil descentralización fiscal en el Perú: Teoría y Práctica. Instituto de Estudios Peruanos-IEP. Lima-Perú.
· CASAS, Carlos y YAMADA, Gustavo. 2005. Medición de impacto en el nivel de vida de la Población del Desempeño macroeconómico para el período 2001-2004. Centro de Investigación de la Universidad del Pacífico CIUP, Lima-Perú.
· CONGRESO DE LA REPÚBLICA. 2005 “Evaluación anual y balance del proceso de descentralización”. Grupo de Trabajo de la Comisión de Descentralización, Regionalización y Modernización de la Gestión del Estado. Mimeo. Lima.
· DAMMERT, MANUEL. 2003 La reforma descentralista peruana. Enfoque territorial y autonómico. Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Lima.
· www.cnd.gob.pe
· www.mef.gob.pe
· www.mimdes.gob.pe
· www.defensoría.gob.pe
· www.mesadeconcertacion.org.pe

ANEXOS
ACTUALIDAD
Regionalización: Los errores de siempre
El Congreso de la República en su última sesión plenaria aprobó en primera votación la "Ley de Incentivos para la Conformación e Integración de Regiones", que otorgará facilidades financieras y tributarias a los gobiernos regionales que incorporen dos o más departamentos para la conformación de regiones.La norma sancionada, pretende subsanar un error cometido por el propio Legislativo que en su premura por dar inicio al proceso de descentralización aprobó leyes que crearon Gobiernos Regionales en los actuales departamentos, a pesar de las reiteradas advertencias del suscrito en los debates parlamentarios sobre el tema, subsistiendo a la fecha la idea departamentalista en la formación de la región, ignorando por completo que las regiones no se crean simplemente uniendo departamentos.
Considero que el Poder Legislativo debió debatir en su momento la Reforma Constitucional en la parte de reorganización de la estructura territorial del país, configurando regiones auténticas sobre la base de provincias y/o distritos contiguos. De esta manera una Ley de Incentivos hubiese sido innecesaria.Lamentablemente, la decisión política y la celeridad primaron sobre una medida racional. En anteriores ocasiones y en diversos proyectos de ley he planteado que una región es una "circunscripción política que ocupa un territorio integrado geográfica, histórica, cultural, administrativa y económicamente, conformando por unidades geoeconómicas sostenibles, con viabilidad política, económica y administrativa, con capacidad de funcionar autónomamente".
Pienso que si las futuras regiones no reflejan en su estructura las características mencionadas, no serán sino endebles circunscripciones territoriales dependientes de transferencias económicas del Gobierno Central, consecuencia de un proceso regionalizador con visión centralista, la cual determina que la mayor expectativa de los actuales gobiernos regionales, es lograr transferencias del Gobierno Central, en detrimento del anhelo descentralista. Por ello, es necesario convertir el actual regionalismo político en una regionalización económica - política.
¿Cómo iniciar el verdadero proceso de regionalización? Primero, es imprescindible una Reforma Constitucional que permita a los pueblos y no a los políticos, decidir la configuración regional, partiendo de la integración de provincias contiguas. A manera de ejemplo son las iniciativas de los pobladores de las provincias selváticas de Pasco, Junín, Huánuco y Ucayali, que plantean la conformación de la Región Selva Central, planteamiento de región muy distinto a unir simplemente departamentos. Los pueblos del país tienen un concepto más auténtico de lo que es una región.
Como segundo punto, la región deberá cumplir ciertos criterios indispensables para hacerla viable como: tener como mínimo una población de 500 mil habitantes, evidenciar viabilidad económica y social; es decir articulación vial, capacidad de tributación, presencia de universidades y pertenecer a una macro cuenca hidrográfica. Finalmente, una vez cumplido estos requisitos y aprobándose la propuesta de referéndum, se crea la Región mediante ley.Si aplicáramos los criterios expuestos, orientados alcanzar una verdadera regionalización a través de la consolidación, fortaleza y viabilidad de las futuras regiones, no se necesitaría legislación complementaria como la recientemente aprobada que pretende romper desde su visión centralista lo que hemos llamado "inercia institucional", es decir, resistencia al cambio y mantener los privilegios.La visión de regionalización implica crear no más de 12 regiones auténticas, a las que se les debe transferir la totalidad de recursos y responsabilidades que le competen. De esta manera, se sentarán las bases de la etapa de la descentralización de la inversión privada que permitirá el desarrollo de nuestros pueblos evitándose la dependencia de los magros recursos públicos.Carlos Infantas Fernández
Congresista de la República
EL PERUANO
La regionalización incompleta
Javier Diez Canseco (*)La República. Perú, mayo del 2005.
Falta un año para el cambio de Gobierno y muchas son las promesas incumplidas: la emergencia educativa; una real reforma tributaria; lucha contra la pobreza que no sea un paliativo sino que se base en la equidad y la justicia; la reforma y modernización del Estado; un desarrollo económico que no se limite a enclaves privilegiados; son algunas de las esperanzas que se han frustrado por la incompetencia y frivolidad del régimen. Pero el Toledismo tiene otra deuda con el Perú en la descentralización. Durante siglos hemos padecido los males del centralismo y la pugna capital-provincias, que ha generado un país escasamente integrado y donde el Estado ha sido un ente de exclusión y maltrato.
Es indiscutible la necesidad de descentralizar el aparato estatal y dar a las provincias el poder y la posición que reclaman, creando macrorregiones que sean contrapeso social, político y económico de Lima. Sin embargo, es necesario que la regionalización se lleve transparente y democráticamente, con prudencia y madurez, para que los errores y excesos del centralismo no se repliquen y perpetúen al nivel regional y local.
Hasta el momento la regionalización no cuaja. Ha habido cambio de denominaciones, pero muy poco cambio de la realidad geográfica y política: los 24 departamentos y el Callao se han convertido en regiones, pero la constitución de las macrorregiones marcha con pies de plomo, obstaculizada por los celos y disputas entre gobiernos regionales y el gobierno central, renuente a ceder atribuciones y recursos. Hay nada menos que 17 expedientes ante el Consejo Nacional de Descentralización proponiendo macrorregiones, pero pocas de estas propuestas han sido elaboradas incorporando la opinión y la decisión de las autoridades locales y la sociedad civil.
Otro tema crítico es la ambigua asignación de recursos. La fusión de regiones va adosada a incentivos fiscales, así, la macrorregión accede al 50% de los impuestos pagados en su territorio como recursos para inversión. El problema es que no se está incluyendo el Impuesto a la Renta de las Empresas -que es el grueso del Impuesto a la Renta- y para peor, la vaguedad de las normas no aclara si este 50% de recursos va a ser adicional o va a sustituir lo que ya se recibe. Las regiones entienden que son recursos adicionales, pero el Ministerio de Economía y Finanzas -siempre reluctante a ceder privilegios- pretendería que sean sustitutorios.
Esto debe aclararse, pues si el 50% asignado es sustitutorio, va a darse el absurdo de regiones que una vez integradas, recibirán menos de lo que recibían antes. Esto va ligado a la distorsión entre tributación "legal" y tributación "real": compañías -especialmente las mineras- que operan y producen en provincias pero cuyo domicilio legal es Lima y, por ende, sus tributos se asignan a Lima. Urge sincerar el sistema tributario para que la riqueza generada en provincias quede allí, pues se calcula que esto permitiría incrementar hasta en 5000 millones de soles adicionales los recursos para inversión en regiones y municipios.
La regionalización corre riesgo de estancarse en el burocratismo y la controversia. No lo permitamos. Es necesario revitalizar el proceso, para que tenga contenido y objetivos reales, que reflejen las legítimas aspiraciones de las provincias. La conformación de las macrorregiones no puede ser negocio de las altas esferas sino el producto de la voluntad popular. Asimismo, urge sincerar y racionalizar el sistema tributario para que la asignación de recursos sea equitativa y los intereses y derechos de las provincias se preserven. Igual de importante es asegurar que no se repitan los errores del centralismo, estableciendo mecanismos fiscales y presupuestarios para que los recursos se gasten equitativamente en todos los centros poblados y no se concentren en la capital regional o municipal.
CRÍTICA ANTE EL REFERENDUM REGIONALIZACION 2005
El Centralismo limeño seguirá fortalecido con estos procesos. De cada 100 soles que recauda la SUNAT, según la Ley de Incentivos Nº 28274 sólo 7 soles es el que irá a las macroregiones que se puedan conformar y que es parte del 50% que le están incentivando. Esto también es otra farsa pues el Primer Ministro Kuckinsky ha dicho que ese monto no será un dinero adicional pues ya lo vienen recibiendo.
Los Congresistas seguirán eligiéndose por Departamentos, conforme dispone la intocable Ley Nº 27387 que modificó el articulo 21º de la fujimorista Ley Nº 26859-Orgánica de Elecciones.
Construcción de un nuevo centralismo o una opción para el desarrollo
Para el Sur votar por el “Sí”, es la construcción de un nuevo centralismo regional antes que una opción para el desarrollo de Puno. Con ello, consolidar a que el Departamento de Puno sea soporte productor y consumidor a favor de un nuevo centralismo
Votar por el “sí”, a favor de la macro región sur, será la construcción de un “nuevo centralismo regional” liderada por Arequipa. De concretarse la conformación de la macro región- que será así, los hijos e hijas de nuestros descendientes los podrán comprobar; más específicamente esta aseveración será una realidad para los hombres y mujeres del zonas rurales y los habitantes de la urbes de las principales ciudades de la región, entre la población adulta, joven y la niñez: en sí la pauperización de la miseria urbana abortados por la misma sociedad.
Sin embargo, el nuevo centralismo será una bendición para los que ostentan el poder político y económico o los actores del clientelismo político –irónicamente llamados JALLKAS dentro del mundo andino-, porque podrán fortalecerse asimismo como en el pasado histórico de Puno, podrán aprovechar hábilmente las bondades de los ejes viales de Integración de Infraestructura Regional Sud Americana (IIRSA), y con ellos las ventajas del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA), o del Tratado de Libre Comercio (TLC). Todo ellos será la consumación de una estrategia para saquear los recursos naturales de la Región Puno y dejar en la más miseria canonizada a la población joven y condenar a los “excluidos” a ser más pobres dentro de los más pobres, para que los pobres contra pobres se devoren asimismos como pronosticara el ex ministro Rospligiose al referirse a los conflictos del fatídico Ilave. ¿por qué los puneños y puneñas deberíamos decir sí a la macro región sur? ¿Cuáles son realmente las ventajas comparativas y competitivas? Y sobre todo, ¿Cuánto podemos ganar los puneños y puneñas con la macro región?. Antes de responder a estas interrogantes, es necesario tener una idea adecuada de qué significa la descentralización y regionalización o la macro región.
La descentralización es ante todo la descentralización de servicios administrativos de infraestructura socio económico y político tendientes a superar los actuales niveles de pobreza.
En tanto que la Regionalización o la concreción de macro región es fusionar varios departamentos en una macro región basada en lógica de una nueva redefinición territorial para administrar los recursos de la región. Aún cuando estos conceptos teóricamente tienen un horizonte o una finalidad, principios, objetivos y criterios el de “quitar poder al centralismos limeño”.
No necesariamente es lo mismo la descentralización y la regionalización sino estas si bien no se divorcian se separan de los verdaderos propósitos y reales aspiraciones que los pueblos olvidados al que hemos venido reclamando por décadas. Y más concretamente de los pueblos de la tradición de quienes se piensa aún trazar la línea maestra para su desarrollo a través de la regionalización y/o de fortalecer el espíritu de “buen salvaje” (aquel agente de plumas o aquel que toca su quena paseando sus llamitas) para que evitarse de protestas. Dentro de este contexto, la regionalización no es una dádiva del Gobierno Central, o acierto de Congreso de la República sino una receta del modelo de Política Económica, como es el Consenso de Washington (origen importado imposición ajena al pensar y sentir local). La teoría social nos muestra que en el fondo de la regionalización, está la descentralización de los conflictos sociales, ambientales entre otros, una forma clara de impedir que los actores sociales lleguen a la cúpula del poder central (dado que Lima seguirá siendo el núcleo de decisiones para dictar leyes desde sus escritorios aplicando teorías que no se adecuan a nuestra región). Por consiguiente, la descentralización –al que llamo centralismo regional- es un mecanismo legal para que las regiones pobres arreglen sus problemas solos y el Gobierno Central se lave las manos; es decir con los recursos financieros que se capten solucionen sus problemas de desequilibrios financieros; al igual que los problemas ambientales que pudieran tener se resuelvan asimismo cuando la cuestión ambiental es global y producto de las acciones y políticas universales.
Por lo tanto, ¿Cuánto podemos ganar los puneños y puneñas con la macro región?, la respuesta es que, votar por el “Sí”, es la construcción de un nuevo centralismo regional antes que una opción para el desarrollo de Puno. Con ello, consolidar a que el Departamento de Puno sea soporte productor y consumidor a favor de un nuevo centralismo. Es decir, construir y fortalecer las potencialidades políticas y económicas de los que ostentan este poder, todo ello, significa la construcción y fortalecimiento de la pobreza, frustración y sobre todo la continuidad histórica de una sociedad exclusioncita y discriminatoria, en lugar de construir un pueblo con dignidad en pro de un desarrollo humano sustentable y en pro de una agricultura sostenible mediante conservación y rehabilitación de tierras erosionadas y que sean pertinentes con la cuestión socio cultural y ambiental.
Sin embargo, de concretarse la Macro región Sur, aun sin la participación de Tacna, debería redefinirse los mecanismos para establecer la sede de la región, establecer mecanismos de administración de ingresos que se captan que desde luego serán deficitarias, ello significa pretender aportar menos para recibir más, esto, de por si construye un imaginario altamente dependiente de la región. Por consiguiente, la descentralización debe ser la práctica inclusioncita participativa dentro de la unidad y la diversidad, que comience con fortalecer los poderes de los gobiernos locales, pero esto no significa el olvido del sector central ni desligarse de la globalidad. Pero la región no puede ser objeto de la manipulación política para forzar la integración para convertir a la región en una maldición para los excluidos y discriminados de siempre.
La evaluación y balance del proceso y de los resultados del referéndum, debe proseguir y profundizarse. Pero son evidentes algunas cuestiones:
h) Si bien los resultados no obligan a desactivar o paralizar la integración regional como componente básico de la descentralización, la regionalización corre el riesgo de perder el ritmo necesario.
b) El Consejo Nacional de Descentralización (CND) ha ratificado los límites de su gestión como organismo conductor del proceso de descentralización.
c) Los consensos iniciales en torno a la descentralización se han debilitado, amenazando la continuidad y viabilidad de esta importante reforma política del Estado.
d) La derrota parcial de este esfuerzo de regionalización se añade a las grandes limitaciones en la transferencia de competencias y recursos, todo lo cual afecta este nuevo proceso de descentralización, que debemos evitar tenga más retrocesos.
e) Las conductas políticas excluyentes de los gobiernos regionales en la formulación de los expedientes técnicos, ha sido uno de los factores que ha mantenido distantes a los gobiernos locales y a los empresarios, entre otros.
Ante esta situación, la Red Perú se pronuncia en los términos siguientes:
h) Plantear la necesidad de una evaluación integral y profunda sobre la conducción del proceso de descentralización y en particular del proceso del referéndum, tomando en cuenta el desempeño de los actores directamente involucrado, especialmente Poder Ejecutivo y sus sectores ministeriales, congreso de la república, partidos políticos, gobiernos regionales y otros.
b) Proponer un plan de transferencias de competencias, funciones y recursos para el periodo noviembre 2005-junio 2006, afirmando tanto la municipalización como la regionalización del país, en el marco de los consensos nacionales.
c) Revisar el cronograma electoral de integración regional y proponer los reajustes necesarios para facilitar el proceso de descentralización
d) Proponer las alternativas concertadas de reforma del CND, para aportar a su fortalecimiento institucional, político e instrumental
e) Proponer al Acuerdo Nacional una intervención más efectiva para alcanzar mayores consensos entre los actores nacionales respecto al proceso de descentralización y la regionalización, tanto en el diseño como en el proceso, procurando efectos en los niveles regionales y locales. La construcción de un Pacto Político actualizado por la Descentralización y regionalización es indispensable.
f) Hacer esfuerzos para promover, sin polarizaciones, el esclarecimiento de la población acerca de los beneficios de la descentralización y la integración regional, buscando la superación de los temores, convenciendo con información, construyendo integración real en los espacios territoriales, mediante asociatividad municipal y concertación institucional y social.
g) Capitalizar los avances tenidos en materia de organización y movilización social promovidos por la Red Perú en este período de debate sobre la integración regional, para consolidar equipos descentralizados de la Red Perú.
h) Mantener nuestras acciones vinculadas a fortalecer los sistemas de concertación y participación, capitalizar las experiencias de presupuesto participativo, estimular los mecanismos de vigilancia ciudadana y rendición de cuentas, entre otros.
DIVISION POLITICA DEL PERÚ

ESTRUCTURA POLÍTICA DE ALGUNOS ESTADOS DESCENTRALIZADOS EN AMÉRICA LATINA
PAÍS
SISTEMA DE GOBIERNO
NIVEL DE GOBIERNO
FORMA DE ELECCIÓN DE LOS NIVERLES DE GOBIERNO





ARGENTINA





Estado representativo, republicano y federal





Gobierno Nacional,
Gobiernos Provinciales, municipales y comunas
El presidente es elegido por sufragio universal por 4 años con posibilidad de reelección. La provincia cuenta con su propia constitución política y su autoridad máxima es el Gobernador elegido por 4 años. Los municipios y las comunas son regidos por los intendentes y los concejales respectivamente elegidos por sufragio directo con un período de 4 años con posibilidad de reelección



BOLIVIA



Gobierno Unitario


Nación,
departamentos, provincias y secciones
Elección del presidente por sufragio universal por 4 años. Designación presidencial al Prefecto (departamento), subprefecto (provincia), corregidores (cantón). Elección directa de alcaldes por 5 años





BRASIL





República Federativa, Estado de Derecho





Nación, Estados y municipios
El presidente de la república es elegido democráticamente por sufragio universal para un período de 5 años. Los gobernadores son los representantes de los estados federados elegidos por un período de 4 años. Los municipios (prefeitos) son elegidos por sufragio universal por 4 años y están considerados dentro de los Estados Federados


COLOMBIA

País descentralizado unitario. Estado de derecho democrático


Nación, departamento y municipio
Elección directa del presidente por 4 años. Los Gobernadores,
Asambleas Departamentales, Alcaldes, Concejos Municipales y Juntas Locales (3 años)






CHILE






Estado Unitario






Nación, Gobierno Regional, Municipalidad
Votación Universal al presidente por 6 años. El Gobierno Regional (Intendente) y Municipal (Gobernador) son elegidos por el presidente de la República bajo el título de cargo de confianza. El Concejo Regional es elegido por los Concejales Municipales y el alcalde (repr. del concejo municipal) es elegido directamente por 4 años



PERÚ


Estado unitario, representativo y descentralizado


Nación, Gobierno Regional, Gobierno Local
El presidente es elegido directamente por un período de 5 años con posibilidad de reelección. El Gobierno Regional y Municipal son elegidos por sufragio universal por un período de 5 años
Fuente: Cortés, Patricia: Descentralización y Desarrollo Local: Una Mirada desde América Latina. Texto escrito en el documento Cuadernos Descentralistas.

PROPUESTA DE REGIONALIZACION DEL APRA

centralizacion y descentralización

En el Perú, a través de toda su historia republicana, siempre han estado latentes diversos temas de interés nacional, uno de ellos es sin lugar a dudas el del centralismo.
Este no es un problema de ahora, sino de hace mucho tiempo; para que podamos apreciar con mayor claridad el tema recordemos como en los inicios de la era republicana, tanto en el Congreso como en otros foros fuera del gobierno se debatía y discutía acerca del centralismo y de sus consecuencias negativas en el desarrollo del país.
Existían grupos antagónicos que no podían concertar en la organización de un Estado eficiente, nos referimos a los federalistas y a los centralistas. Los primeros eran partidarios de una descentralización parecida al modelo norteamericano, donde existe una federación de Estados, cada uno con autonomía en diversas áreas. Los segundos por supuesto contrarios a la idea de los federalistas, estos no eran participes de la descentralización.
Uno de los más grandes pensadores que tuvo el Perú fue José Carlos Mariátegui, él no pudo alejarse del tratamiento del problema, en su más conocida publicación: "7 Ensayos de Interpretación de la Realidad Peruana" nos brinda un capítulo denominado "Regionalismo y Centralismo" donde realiza un análisis histórico del problema, nos relata la serie de debates que surgían entre grupos radicales (federalistas y centralistas) sobre la descentralización, así como los continuos experimentos que ocurrían en las constituciones para favorecer el descentralismo, se hablaba en ese entonces de la creación de Juntas Departamentales, Consejos Departamentales, Municipios, etc. Ninguno de ellos perduró por mucho tiempo.
Mariátegui observa con cuidado la opción descentralizadora de los federalistas, y asume que el Perú no puede aplicar un modelo federal (1), porque si le diéramos autonomía a las regiones los primeros en asumir el encargo de autoridad serian los gamonales (dueños de grandes extensiones de tierras) en este caso tendrían carta libre para realizar cualquier acción dentro de una región.
En esos tiempos, estaba presente el problema del indio y la tierra, para el Amauta debían solucionarse estos problemas antes que el centralismo. Él entendía el problema desde un punto de vista económico y social, no se podía descentralizar un país cuando la gran mayoría de su población no se encontraba insertada en los regímenes legales, me refiero a los pobladores de la sierra que no tenían derecho a la identidad, a elegir a sus autoridades, ni a la propiedad. En pocas palabras antes que una solución política al problema del centralismo él consideraba primero una solución social y económica.
Otro gran pensador que trata el problema del centralismo es el francés Maurice Duverger, él no cree en el descentralismo, considera que una autoridad local tiene un poder menor que el de un gran industrial afincado dentro de un territorio. Ponemos como ejemplo Texas en los Estados Unidos; la comparación de poder que realizamos entre el gobernador de esta zona y un magnate del petróleo es contrario al primero, el magnate, por su gran poder económico muchas veces llega a influir en las decisiones del gobernador que representa el poder político, no es el caso del Presidente de la República, que ante tales presiones no se deja influenciar (2). Al tratar el problema del centralismo me he referido a dos pensadores de diferentes épocas, con opiniones en algún caso similares que nos sirven para reflexionar acerca de este problema tan presente.
No se trata de copiar un modelo de descentralización extranjero que no nos da ninguna seguridad de un eficiente funcionamiento como Estado, tenemos que realizar ante todo una observación de nuestra realidad; muchos países pueden ser similares pero nunca iguales; siempre existe alguna peculiaridad que nos caracteriza, esta observación nos dará como resultado que el Perú no ha constituido bases sólidas para la descentralización, es decir no ha creado núcleos de desarrollo en el interior del país que pueden competir con la capital que aspiren a ser autónomas en su manejo político, un caso palpable es el descuido permanente de nuestras fronteras, así Tumbes, Tacna, Puno, etc. Se encuentran en desventaja con ciudades vecinas extranjeras como Arica por ejemplo que tiene una importancia vital para Chile.
Para descentralizar nuestro país se tendría que seguir pasos concretos que nos sirvan a largo plazo para la eficiente administración del Estado, como primordial medida tener un país totalmente comunicado, cosa que el Perú carece, luego vendrían el desarrollo de las ciudades que puedan convertirse en núcleos verdaderos de cohesión de regiones económicamente aisladas. "Un régimen capitalista, donde las unidades de producción (empresas) son muy fuertes, muy grandes, si se descentraliza el poder político y administrativo se coloca a los administradores y a los políticos en una débil posición frente al potente poder económico". (3). La descentralización por sí sola no es sinónimo de desarrollo, tiene que complementarse con una serie de medidas económicas, sociales, culturales, etc. Que le tienen que anteceder para que en conjunto se logre un desarrollo mancomunado y duradero, la historia nos muestra que en el pasado se intentaron soluciones políticas totalmente aisladas de lo económico y social, como era de esperar estos experimentos fracasaron rotundamente, no podemos en la actualidad caer en el mismo error.
Tengo que realizar en este momento un deslinde entre lo que son las municipalidades y las regiones. Las municipalidades son instituciones encargadas de la administración de las ciudades, son los encargados del servicio de limpieza pública, seguridad ciudadana, etc. En los últimos años se ha reclamado por parte de diversos políticos la asignación de mayores recursos económicos a los municipios para que logren solucionar sus problemas locales, en algún momento se propuso que se acrecentaran sus poderes y así pueda administrar escuelas públicas, servicio de agua, desagüe, electricidad, correos, etc. Las regiones son organismos totalmente diferentes, son parte de un tipo de gobierno con poderes más amplios que las municipalidades.
He tenido que realizar diferencias entre estas dos instituciones para que se entienda con claridad que no se puede dar una excesiva importancia al papel de las municipalidades dentro del Estado, ellas cumplen una función necesaria pero no podemos pensar en acrecentar sus poderes en forma automática y que estos nos traiga como consecuencia una buena administración, podría suceder lo contrario es decir, que abarcando mucho se pueda crear una burocracia ineficiente que sería un lastre para su organismo, tenemos ejemplos similares como el que aconteció con las empresas que manejaba el estado en épocas pasadas, que significó perdidas económicas irrecuperables para el Perú.
La descentralización como discurso político, como promesa política siempre ha existido en nuestra historia, tenemos que analizar en que contexto aparecen, quienes son los voceros de este y en que momento se le menciona, pues fácilmente puede ser utilizado por agrupaciones políticas como medio para captar votos en época de elecciones en provincias principalmente gracias a la buena imagen que trae consigo el clisé de la descentralización.
Vivimos en un país en donde todo está por hacer, la descentralización es un mecanismo que bien formulado nos puede brindar soluciones a nuestros más graves problemas, pero no es una cosa de un día para otro, al menos en el Perú se necesita tiempo para accionar ese mecanismo descentralista, pero eso sí, que se encuentre contemplando en un plan de desarrollo nacional a largo plazo, de este modo cuando ingrese un nuevo gobierno los planes del anterior sigan en funcionamiento; para que esto se haga realidad tenemos que saber elegir bien a nuestros gobernantes y que estos asuman su papel con seriedad y amor al país.
No se piense pues que la descentralización cual panacea nos traerá desarrollo inmediato al país, se tienen que pasar etapas duras pero necesarias.
Lima, Julio, 2001
Notas:
(1) "El Federalismo no aparece en nuestra historia como una reivindicación popular, sino más bien como una reivindicación del gamonalismo y de su clientela, no lo formulan los mismos indígenas". 7 Ensayos de Interpretación de la Realidad Peruana. Pág. 194.Emp. Editora Amauta. Lima - Perú 17ava edición. 1969.
(2) Los Regímenes Políticos. "Entrevista a Maurice Duverger". Ed. Salvat Editores. Barcelona - España 1973. Pág. 8 y siguientes.
(3) El fin histórico de una descentralización no es secesionista, sino por el contrario unionista. Se descentraliza no para separar y dividir a las regiones sino para asegurar y reforzar su unidad dentro de una convivencia más orgánica y menos coercitiva. Regionalismo no quiere decir separatismo.7 Ensayos de Interpretación de la Realidad Peruana. Pág. 201.
MIGUEL TORRES GUTIÉRREZ

FLUJOS MIGRATORIOS INTERNACIONALES

PRESENTACIÓN
En varias ocasiones hemos tenido que afrontar el reto de intentar delinear a grandes rasgos las etapas de los flujos migratorios internacionales2. En ninguna de tales ocasiones nuestro objetivo ha sido la reconstrucción histórica minuciosa del proceso, sino el intento de comprender los flujos producidos (o, al menos, de los conocidos) en sus contextos sociales. Así mismo, para establecer el contexto de las actuales migraciones internacionales nos hemos remontado hasta el siglo XVI, momento en que se iniciaron dos procesos históricos de enorme transcendencia: la paulatina constitución de una economía-mundo capitalista y el surgimiento de los estados-nación.
La mundialización creciente de la economía creó las condiciones para un nuevo tipo de procesos migratorios, que alcanzaron dimensiones hasta entonces desconocidas. Por otra parte, la construcción social de un nuevo sistema político, que comenzó a organizar las identidades en función de un concepto de ciudadanía ligado al de nacionalidad, creó a su vez el concepto moderno de extranjero3.
Para la exposición de lo que se denominan migraciones internacionales modernas agrupamos en un primer apartado los diversos flujos producidos desde el siglo XVI hasta mediados de los años 70 del siglo XX para, a continuación, detenernos en la situación actual, que registra el impacto de la globalización económica, traduciéndolo en un incremento de los flujos y, sobre todo, en la gran diversificación de los mismos. Para concluir, realizamos un breve balance del período presente y una valoración crítica sobre la significación de uno de los flujos que más atención concita, las migraciones económicas Sur-Norte, por ser el que más afecta a los países desarrollados.
I. ETAPAS PREVIAS DE LOS FLUJOS MIGRATORIOS INTERNACIONALES
1. Siglos XVI a XIX: colonialismo, esclavismo y servidumbre disfrazada
La "era de los descubrimientos" supuso el inicio de una importante expansión política, militar y mercantil de las potencias europeas hacia América, Asia y África. La colonización estuvo acompañada, cuando no basada, en desplazamientos masivos de personas. Podemos distinguir al menos tres grandes modalidades: a) Población europea desplazada hacia el resto de continentes Soldados, comerciantes, marinos, clérigos, administradores políticos y mano de obra en general, cuya importancia fue mucho menos cuantitativa que cualitativa, debido a los cambios económicos y culturales que introdujeron en las sociedades de destino. Los contingentes más importantes partieron de las islas británicas, la península ibérica, los Países Bajos y Francia, es decir, de las sociedades que ostentaban el poder político y el control de las rutas de navegación internacionales. Los destinos principales fueron las colonias de América, Oceanía y África. Estos flujos establecieron rutas y redes sociales que sirvieron de base para nuevas corrientes migratorias, a partir de la era industrial y el inicio del proceso descolonizador.
b) Tráfico de esclavos desde África hacia las nuevas colonias Fundamentalmente para ser empleados en minas y grandes plantaciones que, a través del comercio internacional, fortalecieron el poder económico y político de Reino Unido y Francia.
La esclavitud tiene larga existencia en la historia de la humanidad pero bajo el capitalismo cambió su función: los imperios emergentes construyeron, utilizándola, un mercado mundial dominado por el capital. La "trata de negros" se estableció como parte del intercambio mercantil internacional: los barcos salían cargados de mercancías desde puertos europeos, en África las cambiaban por esclavos, y en América intercambiaban la carga humana por dinero, con el que compraban productos de las plantaciones que llevaban para vender en Europa. En 1770 había unos 2,5 millones de esclavos en las Américas, que producían un tercio del valor del comercio europeo. Hasta la prohibición formal del tráfico, alrededor de 1850, fueron transportados entre 10 y 15 millones de esclavos4.
c) Trabajadores "aprendices" bajo contratos de cuasi servidumbre A caballo entre este período y el siguiente se desarrolló una nueva modalidad, producto de la prohibición del tráfico de esclavos. Las necesidades de mano de obra para la expansión capitalista en América, basadas en la utilización extensiva de trabajadores en plantaciones y minas, fueron satisfechas mediante el sistema de contratación masiva de trabajadores, reclutados a veces por la fuerza o el engaño, obligados a trabajar en condiciones muy severas. La fuente principal de mano de obra se trasladó desde África a Asia; las zonas de origen más destacadas fueron India, China y Japón. El flujo comenzó alrededor de 1820, con el empleo de trabajadores de la India en las posesiones británicas de Mauricio y Reunión; se extendió posteriormente hacia las plantaciones del Caribe (Guayana, Trinidad, Jamaica y otras islas). Los trabajadores de origen chino (llamados coolies) se incorporaron alrededor de 1840, con destino a Estados Unidos, Australia y las colonias europeas del sudeste asiático; el flujo desde Japón fue más tardío y su volumen menor, comenzó en 1868 hacia USA y a finales de siglo con destino a Perú y Brasil.
2. 1850-1945: El surgimiento de un mercado internacional de mano de obra
El nuevo período se caracteriza por la puesta en marcha de un "libre mercado" de mano de obra, basado en el desplazamiento relativamente voluntario de trabajadores libres. Esta nueva modalidad se desarrolló en un nuevo contexto económico y político. El mundo occidental, hegemonizado por el imperio británico, comenzó un proceso de industrialización y urbanización que dislocaron las formaciones sociales europeas, basadas hasta entonces en la producción agrícola y el artesanado, "liberando" mano de obra de origen campesino. Las nuevas migraciones internacionales de trabajadores constituyeron un elemento clave en la constitución del mercado capitalista mundial.
La emigración de trabajadores europeos fue la característica más destacada de este período: "La emigración europea a ultramar de 1800 a 1940 es la que presenta cifras más importantes entre todos los movimientos migratorios conocidos"5. Entre 1846 y 1932 el total de europeos emigrados se estima en 50,5 millones. Los principales flujos se dirigieron hacia América, pero también hacia colonias africanas y asiáticas (destaca el caso francés en el Magreb6 y el sudeste asiático) y en el propio continente europeo (a Inglaterra llegaron irlandeses y judíos rusos; a Alemania: polacos, ucranianos, italianos, belgas y daneses, que en 1907 sumaban 950.000 trabajadores; a Francia arribaron desde Italia, Bélgica, Alemania y Suiza, donde constituyeron alrededor del 10-15% de la clase trabajadora, en 1911sumaban 1,2 millones).

3. 1945-1973: El auge de posguerra hacia los países del centro
Tras la Segunda Guerra Mundial se inicia un nuevo período histórico caracterizado, en el ámbito político, por la hegemonía de los Estados Unidos en el mundo occidental, la aparición del "bloque socialista" hegemonizado por la URSS, la aceleración de los procesos de descolonización y liberación nacional en el "tercer mundo". El modelo de crecimiento en los países capitalistas, habitualmente denominado "modelo fordista", se caracterizó por la organización del proceso de trabajo basado en cadenas de montaje que originó un importante aumento de productividad; el desarrollo de una norma de consumo obrero, que garantizaba una demanda solvente para la producción en masa, basada en la estabilidad en el empleo, el sistema de crédito y las prestaciones por desempleo; la creciente importancia de la regulación estatal, mediando entre las exigencias de la producción capitalista y el consumo de masas; y la incorporación de las ex-colonias al mercado de inversiones y de trabajo internacional.
La característica general de este período es el predominio de las motivaciones económicas por parte de los migrantes, empleadores y gobiernos. La importancia de estos flujos para las economías de los países de destino fue crucial para su expansión, aportando una flexibilización de los mercados laborales que ayudó a moderar la inflación, y posibilitó el ascenso laboral de los trabajadores autóctonos que abandonaron los peores puestos de trabajo. Los países que más crecieron durante el período fueron los que más inmigrantes recibieron (Francia, República Federal Alemana, Suiza o Australia), sus índices de incremento del producto interior fueron mucho más notables que los que recibieron flujos menores como Estados Unidos y el Reino Unido.
El auge económico de posguerra en los países centrales estuvo sostenido, en buena parte, por la aportación laboral de inmigrantes extranjeros. En este período las migraciones internacionales se caracterizan por un cambio de dirección: los desplazamientos de personas siguen a la concentración del capital en los países del Centro del sistema mundial, parten desde los países dependientes hacia Europa, USA y, en menor medida, el Cono Sur latinoamericano y Australia. Se suelen distinguir tres modalidades principales que describimos a continuación7.
a) Trabajadores de la Europa periférica hasta los países Europeos centrales Ésta fue, en general, una emigración promovida por los países receptores: además del reclutamiento por organismos estatales o paraestatales se establecieron acuerdos bilaterales y multilaterales entre gobiernos. Reino Unido, Bélgica, Francia, Suiza, Holanda, Luxemburgo, Suecia y la República Federal Alemana utilizaron este sistema que experimentó una gran expansión: se trataba, en principio, del reclutamiento temporal de trabajadores extranjeros de los países periféricos8. En una primera fase se dio preferencia a los trabajadores de países "blancos" aunque posteriormente se recurrió a inmigrantes turcos y magrebíes. Durante este período salieron hacia otros países europeos dos millones de italianos y de españoles, más de un millón de turcos, millón y medio de yugoslavos, medio millón de griegos y de irlandeses y más de 400.000 finlandeses. Hacia el final del período los flujos disminuyeron, debido a una cierta confluencia de niveles de vida entre los países europeos. Aun así, encontramos que a comienzos de 1994 seis de los diez principales grupos de residentes extranjeros en el conjunto de la UE proceden de otros países de la Unión: Italia, Portugal, Irlanda, España, Reino Unido y Grecia9.
b) Migración de trabajadores ex-coloniales hacia las ex-metrópolis El acceso a la independencia nacional no supuso una ruptura entre las ex-colonias y las antiguas metrópolis, por el contrario, las economías y los vínculos de todo tipo entre ambas partes mantuvieron una imbricación notable. De esta forma, las antiguas colonias se transformaron en reservas "naturales" de mano de obra para los países centrales. Este tipo de migración tuvo particular importancia en el Reino Unido (donde llegaron alrededor de 1,5 millones desde países de la Commonwealth situados en el Caribe, África y el subcontinente indio10), Francia (que recibió algo más de un millón de inmigrantes procedentes de Argelia, Marruecos, Túnez, y un número menor de Guadalupe, Martinica e Islas Reunión) y Holanda (entre 1945-72 llegaron 300.000 inmigrantes desde Indonesia).
c) Migraciones permanentes hacia América del Norte y Australia La inmigración hacia USA tardó en recuperarse del frenazo experimentado en 1920, de manera que en 1970 el porcentaje de población nacida en el extranjero había disminuido en relación a aquel año. No obstante, los flujos migratorios volvieron a ser intensos después de la segunda guerra mundial, primero desde Europa. y después desde Asía y América Latina. Así, como consecuencia directa de la guerra mundial, entre 1946 y 1951 se registraron 900.000 emigrantes británicos, cuyos destinos principales fueron Australia, Canadá, Sudáfrica y Rodhesia11. Por otra parte, los procesos de "modernización dependiente" generaron una desestructuración de las formas productivas tradicionales y un incremento de los vínculos económicos y de comunicación entre los países periféricos y las metrópolis. Un caso paradigmático de migración Sur-Norte en este período es el de los braceros mejicanos en la agricultura californiana12, que se ha mantenido hasta la fecha combinando flujos legales e irregulares.
En 1965 se eliminó en Estados Unidos el sistema de cuotas basado en el origen nacional, que daba prioridad de entrada a los noreuropeos, y se produjo un gran crecimiento de trabajadores asiáticos13 y latinoamericanos, más por la actividad de los empleadores que por la del gobierno, pues éste oscilaba entre las políticas de fomento de la inmigración y las medidas de detención y expulsión.
Canadá fomentó la inmigración durante la posguerra, privilegiando a los europeos entre los que destacaron británicos, alemanes, daneses pero también italianos. En 1966 las restricciones basadas en criterios raciales fueron levantadas y reemplazadas por otras referidas a la calificación de los inmigrantes; esto permitió la llegada de jamaicanos, filipinos e hindúes, además de portugueses, griegos e italianos.
Australia promovió la inmigración masiva ("poblar o perecer" era la consigna) basado en un criterio de pureza o afinidad étnica. En principio se pretendió atraer a diez británicos por cada "extranjero" inmigrante, pero el objetivo no pudo cumplirse. Posteriormente el concepto de "razas europeas aceptables" se amplió para incluir, primero, a refugiados anticomunistas bálticos y eslavos, más tarde a europeos del norte y del sur (en 1950 la mayoría llegaba de Italia, Malta y Grecia). Hasta finales de los 60 no se aceptó a inmigrantes no europeos.
II. SITUACIÓN ACTUAL: GLOBALIZACIÓN ECONÓMICA Y DIVERSIFICACIÓN DE LOS FLUJOS MIGRATORIOS
La década de los años setenta del siglo XX representó el fin del modelo de desarrollo capitalista que se había puesto en marcha después de la II Guerra Mundial. Los incrementos de productividad llevaban una tendencia decreciente y las demandas sociales presionaban al Estado para derivar recursos desde el ámbito de la producción hacia el consumo; como consecuencia disminuyó la rentabilidad de los capitales y estalló una "crisis fiscal del Estado" debido a la imposibilidad de enjugar el déficit estructural. Ante la falta de rentabilidad se produjo una sobreacumulación de capitales, en los países centrales y en los productores de petróleo. En un primer momento se buscaron salidas externas por dos vías: una, los créditos masivos y poco controlados a países dependientes (lo que originó más tarde la enorme deuda externa del Tercer Mundo); otra, el desplazamiento de inversiones productivas hacia los "nuevos países industriales" del sudeste asiático. Más tarde la crisis se afrontó en los países centrales mediante políticas de estabilización (es decir, de deterioro de las rentas del trabajo) y reestructuración productiva, potenciando la concentración de capitales y el redimensionamiento o cierre de sectores industriales.
Tras el proceso de ajuste el sistema internacional está claramente hegemonizado por el capital financiero: las mayores transacciones de capital se realizan actualmente en las Bolsas, constituyendo una verdadera "economía de casino" donde la rentabilidad está cada vez menos ligada a la suerte de los procesos productivos14. Los flujos financieros son de tal magnitud que escapan a la capacidad de control de los estados nacionales y logran imponer por doquier procesos de desregulación. Las consecuencias sociales son una disminución del empleo en la industria, debido a los cambios originados por la revolución electrónica; el deterioro de las condiciones laborales en empleos manuales tradicionales en los países desarrollados; la expansión del empleo en el sector servicios; el crecimiento de amplios sectores "informales" o de economía sumergida; y, en general, la precariedad del empleo asalariado (crecimiento de contratos temporales, pérdidas en el salario indirecto). Todo esto origina una creciente fragmentación de la fuerza de trabajo en función de criterios diversos como el género, la edad o la pertenencia étnica. En los países del Sur la dislocación social es más importante, especialmente en los que no han conseguido aprovechar una dinámica de desarrollo dependiente aprovechando la nueva división internacional del trabajo. Tienden a crecer las grandes urbes, la infravivienda y los empleos irregulares; los planes de ajuste sugeridos o impuestos por los organismos financieros internacionales (FMI, Banco Mundial) privilegian al pago de la deuda externa a costa del recorte de gastos sociales; el deterioro de las condiciones de vida genera importantes procesos migratorios desde el campo a las ciudades y hacia otros países.
El concepto que sintetiza la clave de las transformaciones del período actual es el de globalización. Según Castells "vivimos en una economía global. Esto no es lo mismo que en una economía mundial, una realidad que ha existido desde el siglo XVI. Una economía global es una economía en donde todos los procesos trabajan como una unidad en tiempo real a lo largo y ancho del planeta. Esto es, una economía en la que el flujo de capital, el mercado de trabajo, el mercado, el proceso de producción, la organización, la información y la tecnología operan simultáneamente a escala mundial. Esto no quiere decir que los Estados y las naciones-Estado desaparezcan. De hecho se convierten en agentes esenciales de la economía global (...) Pero la unidad económica de operación (y de análisis) es el sistema global de interacciones: ya no hay más economías nacionales ni políticas económicas nacionales. Son estrategias basadas nacionalmente que operan en un sistema global diferenciado y articulado a través y por encima de los límites nacionales"15. Actualmente todo el planeta está conectado en una serie de redes aunque de forma selectiva y jerárquica. Al perder importancia los recursos naturales y el trabajo manual, en favor del conocimiento y el trabajo cualificado, muchos países pasan de la explotación dependiente a la irrelevancia estructural en la nueva economía (poblaciones sobrantes). Esta situación genera una tendencia a la polarización del orden internacional (la brecha Norte-Sur) y una serie de intentos de reconstruir la unidad del mundo en nuevas condiciones. Estos intentos son muy diversos, desde los movimientos antiglobalización que tuvieron su última expresión en Praga, bloqueando la Cumbre del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional, hasta los movimientos islámicos radicales de rechazo a "occidente" que, desde nuestro eurocentrismo, calificamos rápidamente de fundamentalistas. Aparecen, también, ciertos intentos de sumarse a la economía global mediante negocios ilegales (la llamada "conexión perversa", que incluye el tráfico de armas, drogas, blanqueo de divisas y tráfico de personas) o los flujos migratorios en masa desde el Sur. La globalización económica implica la movilidad y flexibilidad de todos los factores productivos, incluida la mano de obra, lo que origina una generalización de las migraciones internacionales: el trabajo también se mundializa.
Las principales corrientes humanas han estado vinculadas, aunque no de forma mecánica, a las dinámicas de internacionalización de la producción, dependientes a su vez de las inversiones de capital. Según Sassen-Koob en las últimas décadas se han desplegado las siguientes tendencias, que inciden en los flujos migratorios16:
El redespliegue del capital, con inversiones en países del Sur, crea vínculos materiales e ideológicos con el país inversor, estableciendo nuevos canales de comunicación por los que pueden desplazarse flujos humanos.
Algunas grandes ciudades se han convertido en nudos coordinadores del capital transnacional mediante el desarrollo de servicios, especialmente financieros. Esta situación genera un descenso del trabajo asalariado tradicional y un crecimiento en el sector servicios altamente polarizado: en la gama de ocupaciones más baja se genera una demanda de mano de obra inmigrante.
Los Estados Unidos de América se han convertido en el principal destino de las inversiones extranjeras, circunstancia que explica el crecimiento del empleo y la persistencia de una demanda de mano de obra dirigida a la inmigración extranjera, a pesar de las políticas gubernamentales restrictivas.
A estas tendencias del capital transnacional, se han unido el fin de la Guerra fría y la crisis del ex bloque del Este que aumenta los alcances de la reestructuración mundial y de los flujos migratorios. Al iniciarse el siglo XXI prácticamente no quedan países aislados de los flujos humanos transnacionales, tal como resumimos a continuación.
a) Disminución de las migraciones laborales a Europa occidental, incremento de la reunificación familiar y formación de minorías étnicas.
La crisis de 1973 marca el fin de un ciclo e inaugura un período de restricciones a la inmigración: se pone fin a la política de reclutamiento por parte de los países desarrollados y se fomenta el retorno de los "trabajadores invitados" a sus países de origen. Estas medidas, no obstante, no han significado un freno a la entrada de inmigrantes sino más bien un cambio en la composición de los nuevos flujos, en los que predominan los familiares (cónyuges e hijos) de los ya instalados. La adopción de estas restricciones tuvo repercusión directa sobre los países del sur de Europa, en los que se produjo un "embalsamiento" de inmigrantes no europeos que vieron frustrada su pretensión de llegar a las naciones más ricas.
En este período se hizo evidente que la inmigración no era un proceso coyuntural: los trabajadores no regresaron a los países de origen sino que se establecieron con sus familias, constituyéndose en minorías étnicas, que se hicieron visibles como grupo social en el país de residencia. A pesar del supuesto "cierre de fronteras", en la República Federal Alemana el número de extranjeros pasó de 4 millones en 1970 a 5 millones en 1990 y a 7 millones en 1977, después de la caída del muro de Berlín. Además, algunos europeos del sur retornaron a su origen, con lo cual cambió la composición étnica de los inmigrantes: la tendencia muestra un incremento continuo de la proporción de los no comunitarios (sólo continúa algún flujo significativo intra-UE de profesionales y directivos). En el mercado laboral se consolidó una tendencia a la precariedad, con incrementos del desempleo y los trabajos de baja cualificación. El peso de la población inmigrante es especialmente significativo en Luxemburgo (35% de la población total), en Suiza (19%), en Bélgica, Austria y Alemania (entre el 8-9%), en Francia, Suecia, Dinamarca y los Países Bajos (entre el 4-6%). A pesar de que las nuevas entradas se han reducido ligeramente en la Unión Europea durante los años ‘90 (debido a las políticas restrictivas de inmigración), el saldo migratorio en 1997 era más elevado que el saldo vegetativo; de no ser por la población de origen extranjero Alemania, Suecia, Italia y España habrían visto disminuida su población en los últimos años17.
b) Conversión de los países del sur de Europa en receptores de inmigración
El papel de cuatro países (Italia, España, Portugal y, en menor medida, Grecia) se ha modificado durante este período: prácticamente han cesado las salidas de inmigrantes y, desde los años 80, se hizo notoria la llegada de inmigración extranjera. En primer lugar debido a las restricciones existentes en los países del norte y posteriormente debido al desarrollo de nichos laborales en los que se generó una demanda específica. Los principales flujos proceden de excolonias, países vecinos y europeos de la UE. Actualmente, los extranjeros representan entre el 1,5% y el 2,5% de la población total en Italia, Portugal y España.
c) Continuación de los flujos hacia Norteamérica y Australia, pero con cambios de áreas de origen y formas de migración
En Estados Unidos se ha registrado un crecimiento continuo de entradas y ha continuado la tendencia al cambio de composición de los flujos: se reduce el peso de los europeos y crece el de latinoamericanos y asiáticos. Entre 1983-1993 han entrado al país 9,8 millones de residentes permanentes de los cuales sólo un millón procede de países europeos (desde 1990 entre estos predominan ex soviéticos y polacos). Continuó de forma destacada la entrada de temporeros mejicanos, y siguió creciendo la aportación asiática. Los flujos de trabajadores irregulares a través de la frontera mejicana han cobrado gran importancia: en 1986 se realizó una regularización limitada a la que se acogieron 3 millones de inmigrantes. Según el Censo de 1990 los inmigrantes procedían principalmente de países latinoamericanos (43%, la mitad mejicanos), de Asia (25%) y Europa (22%). En aquel año representaban el 7,9% de la población total y en 1997 el 9,3% (24,6 millones de personas).
En Canadá también se produjo durante este período un incremento de entradas, especialmente provenientes de Asia, África y Latinoamérica, paralelo a un descenso relativo de los europeos. En la década 1983-93 ingresaron 1,8 millones de inmigrantes, entre el primer y el último año el porcentaje de asiáticos pasó de 38% a 51%, mientras que el de europeos descendió desde 27% hasta 18%. Los planes gubernamentales a inicios de los 90 propician más entradas, especialmente de personal cualificado. El censo de 1991 indica que el 16,1% de la población es inmigrante, en su mayoría procedente de Europa (54%) y Asia (25%) y en menor medida de América (16%) y África (4%). En 1997 los inmigrantes representan el 17,4% de la población total (5 millones de personas).
En Australia durante los años 1976-85 se reinician las entradas importantes, debido al levantamiento de las restricciones existentes para la entrada de no-blancos. De esta forma llegan refugiados vietnamitas y libaneses, trabajadores del sudeste asiático y del subcontinente indio.
Entre 1984 y 1994 entraron 1,1 millones de inmigrantes permanentes, el 38% (unas 420.000 personas) procedían de ocho países del sudeste asiático y de la India. Según el censo de 1991 el 22,3% de la población es extranjera, su composición muestra aún el predominio de los europeos (61%) sobre asiáticos (22%), neozelandeses (7%), americanos (4%) y africanos (3,5%). En1997 los inmigrantes representan el 21,1% de la población (4 millones de personas).
d) Nuevos movimientos (internos y transnacionales) en el sudeste asiático
Esta región fue la que experimentó el mayor crecimiento económico entre 1980 y 1995; junto a los flujos de capitales y comerciales han aumentado las migraciones. Entre 1991 y 1995 los flujos migratorios anuales superaron el millón de personas (sobre todo, de Filipinas, China, Tailandia, Indonesia, Sri Lanka y Hong Kong). La crisis financiera iniciada en 1997 supuso un freno a los flujos, e incluso una disminución del número de residentes en algunos países.
Japón ha constituido una excepción hasta la fecha entre los países más desarrollados; a partir de la posguerra animó la emigración pero impidió la inmigración bajo los argumentos de la sobrepoblación del país y la importancia de conservar la homogeneidad étnica. A mediados de los 80 se produjo una escasez de mano de obra que el gobierno intentó solventar exportando puestos de trabajo con inversiones en el extranjero; sin embargo, partes importantes de los servicios y la producción deben permanecer en el país, lo que ha conducido a una progresiva introducción de trabajadores inmigrantes. Los primeros flujos fueron mujeres clasificadas como "entretenedoras" (cantantes, bailarinas pero también prostitutas) de Pakistán, Filipinas, Corea y Bangladesh; más tarde las siguieron hombres que trabajan irregularmente en la construcción y el sector industrial. El gobierno intenta regular estos flujos castigando el empleo de irregulares y fomentando la importación de extranjeros de origen japonés (el caso más notorio es el reasentamiento de 150.000 brasileños). La patronal fomenta la llegada de inmigrantes, en tanto el gobierno y los sindicatos se oponen a la misma. En este contexto existen diversas "trampas" para salvar las prohibiciones, como emplear a supuestos estudiantes de japonés, o a "aprendices" de países menos desarrollados, etc. El total de extranjeros en situación regular a comienzos de 1998 era de 1,2 millones, apenas el 1,1% de la población total; un millón de personas procede de otros países asiáticos, el colectivo más numeroso es el coreano (690.000) seguido por el chino (195.000); en los últimos años tiende a crecer la inmigración filipina (62.000) y han aumentado los contingentes -de origen japonés- provenientes de Brasil y Perú. Se estima que los irregulares son unas 280.000 personas.
En Singapur el 11% de la mano de obra es extranjera, principalmente de Malasia pero también de Tailandia y Filipinas. La política gubernamental es impedir el asentamiento definitivo de los trabajadores no cualificados (se prohíben las bodas con nativos, se promueve la rotación de trabajadores cada pocos años, y se impide la reunificación familiar), mientras se promete residencia a trabajadores cualificados provenientes de Hong Kong. La situación en Malasia se caracteriza principalmente por la emigración (especialmente a Singapur, algo a Japón, la minoría china a Australia) pero en los últimos años ha recibido importantes contingentes extranjeros (eran 500.000en 1993 y alrededor de 1.100.000 en 1998); los principales flujos proceden de Tailandia (agricultura), Indonesia (agricultura y construcción), Filipinas (lo mismo más servicio doméstico) y últimamente de Bangladesh18. Corea del Sur está dejando de ser país de emigración (fundamentalmente hacia países del Golfo Pérsico) y está recibiendo trabajadores de otros países asiáticos, especialmente de China y Filipinas, y en menor medida de Bangladesh, Indonesia y Vietnam. La inmigración regular se cifra en 250.000 personas y la irregular en 120.000 a comienzos de 1998. La política migratoria es restrictiva, entre 1990-93 se expidieron 55.000 permisos de trabajo, 40.000 de ellos de tipo temporal, con una duración máxima de tres meses; tras la crisis financiera de 1997 se realizó un proceso de repatriación de irregulares, eximiéndolos de toda sanción, que permitió la salida del país de 47.000 personas en sólo tres meses.
Por su parte, Tailandia tiene unos 120.000 emigrados a Singapur, Malasia, Brunei, Taiwán y Hong Kong, pero recibe también a un número significativo de trabajadores de Birmania y Camboya en las plantaciones de arroz, azúcar y caucho. A partir de la crisis de 1997 el gobierno ha iniciado un programa masivo de deportación de extranjeros. Taiwán es un país densamente poblado, pero el rápido crecimiento ha originado escasez de mano de obra. A comienzos de 1995 había unos 316.000 trabajadores extranjeros en situación regular, la mayoría tailandeses y filipinos, además de un pequeño contingente de indonesios. Existe un número significativo de inmigrantes irregulares, algunas estimaciones los cifran en 900.000. Sólo al comienzo de los años 90 el gobierno comenzó a extender visados de trabajo por un año. Hong Kong ha desarrollado una pujante economía capitalista bajo dominio británico que necesita tanto inmigrantes cualificados (llegados de Australia, Norteamérica y Japón) como no cualificados (provenientes de otros países asiáticos). La mayoría de los 368.000 extranjeros registrados en 1994 eran filipinos (115.000), unos 110.000 proceden de países desarrollados y el resto de Tailandia, Indonesia, Malasia e India; la mayoría de estos se emplea en el servicio doméstico. A finales de 1997, tras la asunción de soberanía por parte de China y bajo los efectos de la crisis financiera asiática, el número total de extranjeros se estimaba en menos de 200.000. En Brunei durante los años 90 el 40% de la fuerza de trabajo ha sido extranjera, principalmente de Malasia, Filipinas, Tailandia y Bangladesh; sin embargo, desde 1998 se viene produciendo una fuerte reducción del número de inmigrantes debido a la imposición de restricciones gubernativas.
e) Reclutamiento de trabajadores de países no desarrollados en los exportadores de petróleo
La evolución de los precios del petróleo en los años 70 produjo un gran crecimiento de las economías de los países productores. Muchos de ellos se convirtieron en economías rentistas, en las que el grueso de la población depende, directa o indirectamente, de los ingresos producidos por la exportación de crudo y buena parte de los empleos son derivados hacia mano de obra extranjera. En Libia la política inmigratoria está vinculada estrechamente con la política exterior, las admisiones y expulsiones son cambiantes, en función de las alianzas y rupturas que establece el gobierno; los principales contingentes extranjeros proceden de Egipto, Túnez y Palestina. Iraq, en concordancia con la ideología pan árabe de su gobierno, ha tenido interés en recibir inmigrantes árabes, a los que se les ofrece un trato jurídico no discriminatorio. A pesar de estas preferencias también llegaron contingentes asiáticos e iraníes. La guerra del golfo produjo una quiebra en este proceso, al provocar la huida de buena parte de los inmigrantes, el embargo internacional posterior ha impedido el relanzamiento económico y la demanda de mano de obra.
En los países del Golfo hasta la segunda mitad de los 70 la producción petrolífera y buena parte de los servicios estuvieron en manos de inmigrantes árabes (egipcios, yemeníes, palestinos, jordanos, libaneses y sudaneses). El temor de los gobiernos a la crisis política debido al potencial desestabilizador que suponían estas poblaciones, que se sentían con legitimidad para reivindicar derechos, los llevó a potenciar el reclutamiento de asiáticos, en especial mujeres de Filipinas y de Sri Lanka para el servicio doméstico. A mitad de los 80, con el descenso del precio del petróleo, termina la época de inmigración masiva, se produce una tendencia al desempleo y al retorno de inmigrantes. Sin embargo, la mano de obra extranjera sigue siendo un componente estructural irreemplazable para la economía de la región, con más de 5 millones de inmigrantes.
Después de la guerra del golfo muchas monarquías de la zona no quieren inmigrantes árabes, ante los que han perdido legitimidad. En 1990 el 63% de la mano de obra de los siete estados miembros del Consejo de Cooperación del Golfo era de origen extranjero (oscilaba entre el 91% en los Emiratos Árabes Unidos y el 53% en Bahrain)19.
f) Desarrollo y diversificación de otros flujos laborales Sur-Sur
Además de los dos polos de atracción ya citados (los nuevos países industriales del sudeste asiático y los productores de petróleo), se han establecido nuevos países receptores en el África subsahariana y en América Latina. En el África subsahariana destacan Costa de Marfil (1,5 millones de inmigrantes que suponen el 21% de la población total) y Suráfrica, donde la inmigración procedente de Mozambique, Zimbabwe y Lesotho se ha disparado en la era posapatheid (las estimaciones, incluyendo los indocumentados, oscilan entre 3 y 8 millones, que suponen entre el 12 y el 25% de la población). Otros países de inmigración importantes son Ghana (140.000, el 6%), Togo (140.000, el 7%) y Senegal (120.000, un 2%)20.
En América Latina hasta los años 30 (finales de los 50 en Venezuela) la inmigración llegó masivamente desde Europa (21 millones en el conjunto del subcontinente, la mayoría procedente de Italia, España y Portugal); a partir de entonces los flujos se hicieron intrarregionales. Los principales países receptores en la actualidad son Argentina (755.000 extranjeros, procedentes de Chile, Uruguay, Bolivia y Paraguay), Venezuela (870.000 colombianos), República Dominicana (Haitianos) y Méjico (Guatemaltecos).
g) Movimientos masivos de refugiados y solicitantes de asilo en dirección Sur-Norte pero también Este-Oeste
A partir de la guerra de Vietnam se produce una explosión del problema, al menos desde la óptica de los países centrales, que comienzan a recibir refugiados de aquella procedencia. La evolución del fenómeno ha sido vertiginosa: en 1970 había 2,5 millones, pasaron a 8,2 millones en 1980, a 15 millones en 1990, en torno a 20 millones en 1992 y a más de 22 millones en 199721.
La procedencia de los refugiados es muy diversa, ha sido generada por conflictos como los del Sudeste asiático, Líbano, dictaduras en el Cono Sur latinoamericano, Irán, guerra en Afganistán, crisis en Uganda, Zaire, Suráfrica, Namibia, más tarde conflictos en la ex-Yugoeslavia, Ruanda, o Burundi. También las zonas de destino son diversas pero la mayoría permanece en países del Sur. Unos 25 millones de personas han salido de sus hogares pero permanecen en sus países, otros 20 millones cruzaron las fronteras: 9 en Asia y Oriente Medio, de 4 a 6 en África, y en torno a un millón en América Latina. En los países de la OCDE los solicitantes pasaron de 116.000 en 1981 a 541.000 en 1991. En USA uno de cada seis inmigrados durante los años 80 fue un refugiado (alrededor de 100.000 por año). A comienzos de los 90 los solicitantes de asilo son la principal categoría de nuevas entradas en países como Alemania, Francia y Suecia. En el caso de España, los solicitantes de refugio han disminuido como consecuencia de la reforma legislativa de 1994, que endureció las condiciones de aceptación a trámite; de una media de 12.000 solicitantes en los primeros años de la década, se pasó a una media de 6.000 a partir de 1995.
h) Incorporación de los países de Europa del Este a los flujos migratorios internacionales, tras la desestructuración del "bloque soviético" y la asunción del modelo capitalista por dichos países
Contrariamente a ciertas previsiones alarmantes no se ha producido una "invasión" desde los países del Este de Europa hacia los de la Unión Europea y Norteamérica, debido en parte a la falta de redes migratorias que faciliten el tránsito y a la existencia de estructuras demográficas "homogéneas" en la mayoría de los países. Sin embargo, la existencia de minorías étnicas sigue siendo un factor de potencial emigración22. La principal corriente se ha dirigido hacia Alemania, a partir de 1989, dando lugar a un flujo de unos 4 millones de personas, pero tanto los flujos laborales como los de refugiados disminuyeron a partir de 1993. En cuanto a Rusia, más de 9 millones de antiguos ciudadanos soviéticos se desplazaron a raíz del hundimiento del régimen comunista; entre ellos había muchos de etnia rusa que se sintieron mal aceptados en las recién creadas repúblicas (unos 2,7 millones se trasladaron a Rusia entre 1993 y 1996).
Las principales corrientes son producidas por el desplazamiento de minorías étnicas, por los conflictos bélicos (ex-Yugoslavia, Armenia-Georgia) y por la movilidad de mano de obra que busca empleo en economías más desarrolladas. Existe una inmigración de tránsito que pretende llegar a los países de Europa occidental, pero se ve retenida por las medidas restrictivas adoptadas por los países receptores. En estas circunstancias se incrementa la inmigración irregular desde los países fronterizos de Alemania (Polonia, República Checa y Eslovaquia), de Austria y Grecia (Hungría y Bulgaria) y de Suecia (países bálticos). Los inmigrantes provienen de otros países del Este pero también de Bangladesh, la India o Irán. Los países firmantes del acuerdo de Schengen han establecido convenios con algunas de las naciones vecinas (Hungría, Polonia, Chequia y Rumania): eximen de visado a los ciudadanos de éstas por un período de tres meses a cambio de que acepten recibir a los inmigrantes expulsados que hayan salido de ese país (sean o no nacionales). Algunos de estos países han abolido las visas de entrada para ciudadanos del Oeste y las han implantado para la mayoría de los países periféricos. De esta manera se amplía el espacio migratorio europeo, y los países limítrofes a la Europa occidental se constituyen en colchón receptor de las migraciones internacionales.
i) Incremento de los flujos de personal altamente cualificado, temporales y permanentes
Dentro de este sector es posible distinguir tres grupos diferenciados. El primero lo conforman los "profesionales transeúntes"23, ejecutivos y profesionales de las empresas transnacionales cuyo número crece con la internacionalización de la producción, el comercio, las finanzas y las comunicaciones. Este flujo es producto de inversiones de empresas del Norte: aunque la estancia sea corta el impacto económico y cultural es importante, tanto en el país receptor (influencia de los ejecutivos transnacionales en las élites locales) como en el de origen (por ejemplo, los cambios culturales en Japón originados por ejecutivos retornados). La mayor parte de estos migrantes proceden de Estados Unidos, Japón y países de la Unión Europea; sus destinos principales están en algunas ciudades centrales de estos mismos países y, en menor medida, en países del Sur donde se radican filiales de empresas transnacionales24. El segundo esta constituido por la "fuga de cerebros" del Sur, profesionales formados en los países periféricos que ocupan plazas en países centrales que, sin costos de formación, cubren las carencias de mano de obra cualificada autóctona (médicos de la Commonwealth en hospitales públicos británicos, ATS latinoamericanos en España, diversos profesionales del sudeste asiático en Australia, etc.).
Durante los años 90 varios países han desarrollado políticas para captar inmigrantes altamente cualificados, tanto en el Norte (Australia, Canadá, Reino Unido, USA) como en el Sur (Singapur, Taiwán, Corea del Sur). El tercero reúne a los expertos de organismo internacionales y de diversas ONGs que desarrollan tareas de cooperación y ayuda al desarrollo. Aunque diversos en sus objetivos, estrategias y modos de vinculación con las poblaciones autóctonas, estos migrantes tienen en común que sus desplazamientos a otro país están avalados por una organización no empresarial y se producen en función de la cualificación especial que poseen.
III. BALANCE Y VALORACIÓN CRÍTICA
La suma total de migrantes internacionales no se conoce exactamente debido a la carencia de datos en algunas zonas y a la no congruencia de las fuentes disponibles. No obstante existen algunas estimaciones que permiten acercarnos a la magnitud del fenómeno. En el año 2000 el Informe de la OIT estimaba que existen en torno a 120 millones de personas en el mundo que viven fuera del país donde han nacido25. En 1990 este número se calculaba en 100 millones y en 1965 en 75 millones. En el conjunto de la población mundial (seis mil millones) la estimación actual de migrantes representa el 2%, una cifra ligeramente por encima de la tasa anual de crecimiento de la población del planeta. Por tanto, en el cómputo global se trata de un fenómeno de alcances bastante limitados y se puede afirmar que desde el punto de vista cuantitativo la migración internacional es la excepción, no la regla, entre los grupos humanos. Sin embargo, su significación es mucho mayor que lo que indican las cifras: estamos ante una revolución transnacional que está reestructurando la sociedad a escala planetaria y las migraciones internacionales son parte de este proceso. Las principales tendencias que caracterizan a las migraciones en este período de globalización del sistema mundial son, siguiendo a Castles y Miller26:
* Globalización: según el estudio citado de la OIT, entre 1970 y 1990 el número de países clasificados como importantes receptores de migrantes, utilizando los mismos criterios de medición, pasó de 36 a 67 (+86%); en el mismo período, el número de países importantes emisores pasó de 29 a 55 (+90%). Cada vez menos zonas del mundo quedan al margen de las corrientes migratorias transnacionales.
* Diversificación: los flujos actuales se alejan crecientemente de un modelo único, hay refugiados de guerra, refugiados económicos, mano de obra barata, trabajadores altamente cualificados, estudiantes, directivos y empresarios; coexisten flujos de asentamiento con movimientos temporales y migraciones circulares (con idas y vueltas sucesivas); grupos con estabilidad jurídica, con contratos y permisos de corto plazo e irregulares; colectivos que emigran libremente junto a otros que están sujetos a redes de tráfico de personas, etc.
* Feminización: se trata de un elemento clave de la nueva situación mundial27. Aunque a lo largo de la historia las mujeres han estado presentes en los movimientos migratorios, en la actualidad se las encuentra en todas las regiones y en todos los tipos de flujos.
Además, junto a las que se desplazan acompañando o para reunirse con su pareja masculina, cada vez son más las que emigran solas, sea de forma independiente o poniendo en marcha la cadena migratoria a la que posteriormente se incorporan los hombres. Este proceso está unido a la tendencia a la "feminización" creciente de ramas laborales enteras, que es un producto tanto de los esfuerzos de las mujeres por ganar autonomía como del capital para aumentar su rentabilidad ofreciendo peores condiciones de trabajo.
En este marco mundial el contexto inmediato de referencia para España es el de los países europeos, especialmente los de la Unión Europea, donde residen aproximadamente veinte millones de inmigrantes con la documentación en regla. Los contingentes más numerosos se ubican en Alemania (7,3 millones), Francia (3,6 millones), el Reino Unido (2 millones) e Italia (1,2 millones). Más significativo que su volumen es la importancia relativa de estos contingentes de inmigrantes. Comparándolos con el total de la población de cada país se observa la enorme incidencia de los extranjeros en Luxemburgo (35%) y, a continuación, en Alemania y Bélgica (9%). La media de todos los países del llamado Espacio Económico Europea (la Unión Europea más la EFTA) se sitúa en el 5%. Por encima de ese promedio se encuentran Bélgica, Alemania, Austria, Francia, Suecia y Holanda. En el otro extremo, con menos de dos extranjeros por cada cien habitantes, aparecen los cuatro países del sur de la Unión Europea (Portugal, Grecia, Italia y España) y dos de la periferia norte (Islandia y Finlandia).
En la tabla y gráfico que recogemos en anexo se puede comparar el volumen de la población extranjera en 20 países de la OCDE en 1987 y 1997. España se sitúa en el último lugar de la Unión Europea y en el penúltimo de la OCDE, sólo por delante de Japón. Del conjunto de 120 millones de migrantes internacionales a nivel mundial, sólo el 16% reside en países europeos y de éstos únicamente 3 de cada 100 están afincado de forma legal en España28. Conviene recordar estos datos cuando nos enfrentamos a discursos que enfatizan la supuesta "avalancha" de inmigrantes e insisten en que la xenofobia está ligada a un supuesto umbral de tolerancia respecto al número de extranjeros: si esto fuera así, las manifestaciones de intolerancia serían muy superiores en Luxemburgo y Suiza que, por ejemplo, en Francia o el Reino Unido. Y la evidencia no confirma tales supuestos.
Valoración Crítica sobre los flujos procedentes del Sur
Para terminar, vamos a hacer una breve valoración de uno de los flujos migratorios más frecuentes29 y que es el que más afecta a los países desarrollados. Nos referimos a las migraciones económicas Sur-Norte, que proceden de los países pobres (demográficamente ricos) y se dirigen hacia los países más desarrollados (demográficamente pobres). Estos flujos de población, en realidad, son un síntoma de otro problema de mayor alcance, cual es la existencia de profundas desigualdades económicas y políticas a escala mundial. La brecha de las desigualdades es especialmente profunda entre el Norte y el Sur, pero se produce también al interior de cada Estado, entre clases sociales con intereses enfrentados. En los países del Sur la desigualdad es patente y, junto a una minoría dominante -con frecuencia asociada o colaboradora con los intereses del Norte y de las empresas transnacionales- y una estrecha capa de clases medias, existe una amplia base social que se debate entre la explotación y la supervivencia. En los países del Norte, a su vez, el resquebrajamiento del Estado de bienestar está produciendo una fragmentación y polarización social cada vez más acusadas.
En este contexto, una de las estrategias de la población oprimida del Sur es emigrar para trabajar en un país desarrollado y mejorar así el nivel de vida de sus familias. Sin embargo, sólo una minoría lo consigue. ¿Por qué?. Responder a esta cuestión nos lleva a considerar el papel jugado por tres instituciones básicas de la sociedad actual: los medios de comunicación, los Estados y la economía de mercado capitalista.
En primer lugar, los medios de comunicación y de transporte facilitan las migraciones en muchos sentidos: las noticias e imágenes se difunden con gran rapidez en todo el mundo a través de los medios audiovisuales, las telecomunicaciones telefónicas y vía internet son cada vez más baratas, y lo mismo pasa con los medios de transporte. La caída de los precios del transporte aéreo y la mayor velocidad de las comunicaciones han modificado el carácter de la migración internacional, haciendo de ella una acción menos permanente y, sobre todo, menos temible y traumática30. En el contexto de la división Norte/Sur, una parte de las familias empobrecidas de los países pobres se siente atraída por el nuevo "El Dorado" de los países ricos y pone en marcha la cadena migratoria que, una vez afianzada, se convierte ella misma en reclamo de nuevos migrantes.
En segundo lugar, los Estados del Norte se han "fronterizado" y adoptan generalizadamente políticas restrictivas y selectivas de inmigración en función de sus intereses económicos y demográficos. De este modo, los Estados siguen siendo los gestores y legitimadores de los derechos de sus nacionales, excluyendo de los mismos a los no nacionales, sin considerar el reconocimiento de los derechos humanos en general. La presencia de inmigrantes, sobre todo de los residentes permanentes, evidencia este repliegue del Estadonación: "Los inmigrantes constatan, cuando deciden quedarse, que políticamente existe una serie de restricciones que los ciudadanos (nacionales) no tienen. Como actores económicos prácticamente no tienen obstáculos, pero como agentes políticos todo son fronteras y límites"31.
El control de la inmigración tiene efectos perversos como convertir en "ilegales" a los que ponen en práctica su "derecho a emigrar" y, en general, criminalizar a cuantos agentes mediadores tratan de facilitar los flujos migratorios, desde las organizaciones humanitarias que los acogen a las agencias de viajes y financiadores que facilitan los desplazamientos. Según el Informe del SOPEMI en 1999 "el problema de dirigir las migraciones no puede hacerse de manera bilateral (...) es un anacronismo encarar el control de la inmigración en términos de soberanía". En suma, la inmigración clandestina concluye el Sopemi es a la vez una infracción al derecho de los Estados pero también una manifestación de la libertad de los individuos; entre el controlador que cumple con su deber y el migrante que se juega su destino, los cruces de intereses no son de la misma naturaleza. Y ese es el fondo del problema32 En tercer lugar, la economía capitalista, en su actual fase de globalización, tiende a facilitar los desplazamientos de mano de obra, de acuerdo con la lógica del libre mercado, pero sólo hasta cierto punto, pues las diferencias de salario y demás condiciones laborales son un factor decisivo para asegurar la fragmentación de la clase trabajadora e impidir su convergencia a escala internacional. La relación laboral de tipo fordista, que prevaleció en el contexto de la segunda postguerra mundial33, está dando paso a una relación laboral de tipo neoliberal, que se caracteriza por dar prioridad a la lógica del mercado competitivo entre empleadores y trabajadores individuales; éstos últimos compiten también entre sí para ascender peldaños en la escala laboral y llegar a obtener una mejor posición en un mercado de trabajo polarizado. Este se divide internamente en diversos sectores, niveles de cualificación, etc. siendo la pertenencia nacional-étnica otro criterio de segmentación (etnoestratificación de la fuerza de trabajo), tal como es apreciable en España en determinados empleos marginales o desregulados (como los jornaleros agrarios, las empleadas de hogar internas y los trabajadores de la industria del sexo).
Ante la insuficiencia de las medidas de control de fronteras algunos gobiernos y organismos internacionales han comenzado a referirse a acciones sobre las "causas estructurales" de las migraciones. Hasta la fecha, sin embargo, no existen iniciativas notables en dicho sentido ni está claro que exista un diagnóstico acertado acerca de cómo intervenir sobre las estructuras que generan las migraciones: ¿liberalizar el comercio internacional?, ¿aumentar las inversiones en el sur?, ¿incrementar la cooperación para el desarrollo?34. Las estrategias de las actuales potencias dominantes son diversas: Estados Unidos dice preferir el comercio internacional, la Unión Europea las ayudas de cooperación y Japón las inversiones directas. Sin embargo, hasta la fecha, estas políticas están lejos de conseguir, en su configuración actual, una reducción de las desigualdades internacionales y de la llamada "presión migratoria".
En nuestra opinión, una intervención en las causas estructurales de las migraciones Sur- Norte debería cuestionar tanto el recorte de los derechos humanos por parte de los Estados, como la lógica neoliberal-individualista del capitalismo global. En esta dirección, habría que potenciar un nuevo concepto de ciudadanía universal ligado a la defensa de los derechos sociales y políticos de todos y todas, más allá del corsé impuesto por los nacionalismos35 y apoyar los movimientos sociales que responden a estos planteamientos y tratan de promover nuevas formas de cohesión, participación y equilibrio político y económico a nivel mundial36.

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